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 El corazon de la Dama. Capitulo V

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kang
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Dom Abr 19, 2015 8:22 am

Muy a pesar de la banda del sastre nada de lo previsto estaba saliendo como esperaban. Daverloth no apareció a la cita con la muerte. Encima la sorpresa que Davrloth les había dejado en su casa les estaba causando un dilema moral. Darle un entierro digno a Clarisse suponía dejar al descubierto la jugada de la Banda y Daverloth se enteraría antes de lo que a ellos les interesaba su conocimiento de los hechos. Y ese detalle jugaría en su contra en la partida que estaban jugando con el oficial mayor. Pero dejar allí al fuego rojo era una acción mezquina que no Clarisse ni Halaf se merecían. No, la vida no era justa. Para poder vengarse tendrían que renunciar a dar digna sepultura a la pelirroja. Acometer una venganza rápida y sin mucho sentido como quemarle la casa apenas les reportaría nada. La realidad empezaba golpearlos tras la rabia inicial. Si querían venganza tendrían que dejar la casa, el cadáver y sus repentinos sentimientos en esa casa del demonio. Lothar empezaba a darse cuenta de que si querían vengarse de Daverloth tendrían que abandonar la casa, el cadáver y la rabia para acometer un plan suicida, que solo les ofrecía una ventaja sobre su enemigo, su descabellada idea estaría fuera de la mente de su enemigo, una jugada tan arriesgada que el oficial mayor no esperaría ni en sueños. A menos que Henry Medio Huevo avisase con su peculiar olfato a Daverloth. Cómo esa alimaña era capaz de saber que pasaba en cada sitio, en cada mente era un misterio contra el que tendrían que arriesgarse.
El tahúr hizo de tripas corazón para dirigirse al resto.
- Vámonos. Enterraremos a Clarisse donde estaba. Ya volveremos a por ella cuando podamos. Si queremos atrapar a esa víbora tendremos que marcharnos por donde hemos venido. No nos llevaremos nada que nos pueda incriminar con el allanamiento de esta casa.
- ¿Y qué le decimos a Halaf?
- Que clarisse está muerta, pero que si quiere vengarse tendrá que dejarla aquí de momento. Ya habrá tiempo de darle el entierro que se merece. Garred- Lothar se dirigió a él con una mirada dura. El tahúr había recuperado la compostura y el afable volvió a ver esa cara de demonio. – Necesitaremos de tus servicios para interceptar al correo. ¿crees que podrás encargarte de eso?
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Ankalagorn
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Mar Abr 21, 2015 4:45 pm

- Yo estoy de acuerdo en todo , Lothar- Dijo Angost.- Adelante, habla con el.
La noche ya habia caido y era el momento de hacer las cosas de forma sigilosa, ocultos por las sombras. Lo que estaba claro es que Dave, no apareceria por aquella casa, al menos esa tarde.
- Lo voy a destrozar!- Escupio la Serpiente- Quememos la casa como ha sugerido Lothar.
- Hay que mantener la cabeza fria- Dijo Angost- repasemos la situacion. Como bien dice Lothar, Davelorth es muy listo, por que no tiro el cadaver al rio?
- Puede que tuviera miedo a que saliera a frote y si alguien lo identificaba, se habria venido abajo su plan de hacernos creer que se habia escapado con el Rubi.
- Eso es cierto- Dijo el Principe. -Pero hay otras cosas que no encajan. Como cavo la tumba estando con el brazo roto?
- Para eso tengo yo respuesta- Inquirio Lothar- Recuerdo que un vecino dijo que pudo ver mas gente. Ademas encontramos sangre de alguien que no era Rosa en casa, podria ser que Clarisse saliese muerta ya de alli.
- Pero fijaos en lo ordenado que es Daverloth. Si hubiese estado aqui presente no habria permitido que dejasen el pico y la pala fuera de su lugar.
- A no ser que dejase a sus "amigos" hacerlo por su cuenta.
- No veo a Daverloth sejando solo a alguien en su casa, de hecho el Sargento MAyor dijo que siempre se quedaba la guardia en la puerta- Angost miro a Garred, el cual parecia en otro lugar.
- Eh... si, si- Dijo el Sargento MAyor- Asi es.
- Pero es muy poco para pensar que no fue el, no crees?
- Eso es cierto, pero pensaemos una cosa- Siguio Angost- Digamos que esa prueba es valida. No seria mas factible que alguien quisiera que encontrasemos este cadaver? alguien que odie a Daverloth tanto como para querer que lo matemos y se queden sus manos limpias? Garred...tu odias a Daverloth...que suerte tienes de que cuando ocurrio todo estabas con nosotros... si no ahora lo tendrias muy negro...
Garred trago saliva.
-Puede que ese soldado que te dijo que Dave vendria aqui esta tarde, tiene algo que ver con el asunto.
- Si quereis intento buscarlo a ver que me dice...- Sugirio Garred.



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kang
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Abr 23, 2015 4:24 am

La banda estaba separada otra vez. Lothar y la serpiente fueron al signo del orco. El tahúr quería investigar al “amigo” de Garred. No tenía muchas esperanzas de encontrar algo en claro del soldado, pero por probar suerte no perdía nada. Además se acercaría al interior de su impenetrable amigo y su rara ambición, Betty…
- Tienes que contarme por qué quieres verla muerta Tyrok.
La serpiente miró a su amigo, su sonrisa invertida le indicó que no era algo de lo que le apeteciera hablar. Pero si no le contaba lo que pasaba sabía que Lothar sería reacio a matarla. Al final claudicó.
- Cada vez que mi padre venía del signo….- La voz se le quebró. – Era un desgraciado, pero cuando regresaba de esa mierda de tugurio… daba miedo. El más mínimo gesto te proporcionaba una paliza brutal. Olía a rancio, a vino, a sexo. Despreció a mi madre hasta matarla. Luego mi hermano mayor le siguió los pasos. Creo que él Bettty eran amantes. Creo que se acostaba con esa gorda a cambio de vino, por un asqueroso pellejo de vino.
- Pero la culpa no es de ella, sino de tu padre Tyrok. – El tahúr no reflexionó mucho lo que dijo. Con la serpiente hablaba sin tapujos.
- Puede, pero más de una vez seguí a mi padre hasta el signo. Y todas las veces ella se percató de mi presencia. Todas y cada una de ellas podía ver la cara de satisfacción y maldad que me enseñaba cuando veía a mi padre borracho, andrajoso y con esa peste a sexo rancio. Me miraba como diciendo Jódete. Ha pasado mucho pero es algo que no termino de olvidar. Cuando muera, quiero que sea por mi culpa. Y a sr posible que ella lo sepa.
Entraron al signo. Tyrok arrugó el gesto, pasaron al lado de un par de clientes que estaban cerca de la puerta, era el mejor sitio para alcanzar algo de aire y siempre estaba ocupado.
Yack estaba en la barra. Traspasaron la neblina por el largo pasillo que se formaba desde la entrada con mesas a un solo lado, como si fuera una sierra gigante de dientes romos. Tras el largo pasillo un salón cuadrado, o ese parecía, ya que el humo allí era demasiado denso y no se veía a mas de tres metros. Tambien el olor allí era demasiado fuerte. Yack despedía su habitual tufo, y ambos contuvieron el gesto de arrugar el morro.
- ¿Una partida Yack?
El viejo truhan ya sabía que significaba eso. El tahúr le daría buenas cartas y él ganaría con facilidad, cosa que le encantaba. A cambio Lothar le pediría algún favor.
Lothar no sabía cómo, pero yack siempre tenía dispuestos a algunos incautos. Lo malo es que a pesar de que el tuerto ganase pasta nada
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Tyrok
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Abr 23, 2015 3:39 pm

- Amigo mío, no se hasta que punto sabes lo que es llevar una vida de sufrimiento prácticamente desde que nací. – disparó La Serpiente con los ojos rojos, no sabía si de la ira o la tristeza que se apoderaba de él al recordar esto – La miseria de mi hogar no era más que eso, mi madre lo era todo para mi, y ese cerdo se la llevó, mi hermano fue mi padre, y también se lo llevó. Aun no logro entender como pude sobrevivir a todas sus palizas, no se, tal vez esa hija de la peor de todas las putas engendrada por una hueste de orcos malolientes instaba a aquel hombre al que me niego a llamar padre, a tratarnos de aquella forma. Habrás comprobado que no bebo si no es estrictamente necesario, no quiero convertirme en lo que él fue. – Tyrok hizo una pausa para respirar -  Solo espero poder controlarme si la veo, aunque mi deseo es que sufra el peor de los tormentos al morir, no se si seré capaz de controlarme, espero que tu si que puedas y sepas hacerlo, dudo mucho que esa zorra sea capaz de conocerme si me ve…-


Ya en el Signo del Orco…

Tyrok hizo lo posible por no perder detalle de todo lo que allí acontecía, su mente era toda una contradicción, por un lado deseaba encontrársela, por el otro prefería no verla.

- Echemos unas manos si, hace mucho que no juego y creo que mis dedos están algo atrofiados – La Serpiente hacía lo posible por percatarse de cada movimiento y cada gesto con los que aquella horda les agasajaba.
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Haral
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Sáb Abr 25, 2015 12:03 pm

La noche había resultado de lo más aburrida posible. Al principio estaba al acecho de todo, cualquier movimiento o ruido, para estar alerta y ser lo más profesional posible.
Pero era increible lo que cansa eso.
Al poco prestaba atención a todo pero no con la misma intensidad. Y así pasaron las horas.
Por lo menos mi compañeros estaban llevando a cabo grandes progresos. Los veía moverse dentro de la casa e incluso salir al jardín trasero, aunque no veía qué estaban haciendo.
La luz del alba llegaba y Daverloth no aparecía.
De repente la puerta de la casa se abrió. Lothar apareció y me hizo una señal.
Por fin algo que me sacaba del aburrimiento. Baje de mi escondite y me dirigí a la casa. Estaba tan atento a que nadie nos viera que no me percaté de la cara de Lothar hasta que no estuve a su lado. De hecho no entré. Retrocedí un paso por instinto.
El solo me miró a los ojos, hizo un gesto con la cabeza y dijo
"Lo siento".
Lothar seguía hablandome, pero yo era incapaz de entender lo que me decía "...No es ella.....es solo un cuerpo....recuerda con vida, no así....." no entendía muy bien qué estaba diciendo, de hecho casi ni lo escuchaba. Solo podía oir mi corazón. Latía tan rápido que parecía que se iba a romper en cualquier momento.
No sé cómo, no sé cuando, pero había entrado. Me encontraba andando hacia el interior. Pero no era yo quien guiaba mis pasos. Mi mente me decía, me gritaba, NO NO NO. CORRE. HUYE DE AQUI. Pero seguía andando. No era yo quien le decía a mis piernas que se movieran. Lo primero que vi fue una mesa en la que había un cuerpo. No pude ver quién era pues Angost me tapaba la visión. El príncipe se giró y casi no pude ver su mirada porque de repente, a escasos centímetros de mí estaba Lothar, seguía hablando sin parar, con una cara de angustia como no había visto antes
Aparte al tahur y me acerqué a la mesa.
Y allí estaba. Mi corazón. Inmóvil. Inerte. Aún tenía restos de tierra. Éso habían estado haciendo en el jardín.
No pude llorar. Aquello no era real. No podía ser ella. En mi mente veía su cara sonriente y cariñosa. Y de repente mis ojos la veían ahí. Tan pálida. Tan carente de vida. Tan fría. Solo pude agarrarla y besarla en los labios.
A mi alrededor todos hablaban, todos decían cosas que yo no podía escuchar. La ira se abrió paso en mi. Y junto a la ira, la calma. Había que matar y hacerlo rápido. No podíamos estar en desventaja. Debían morir de forma segura.
"Hay que volver a enterrarla. Ya" Fue lo único que dije.

No sé quién la enterró de nuevo. Creo que Garred y Lothar. Yo no pude. Solo sé que estaba otra vez caminando sin ser dueño de mis pasos. Iba al lado de Angost y creo que volvíamos a la sastrería, en la que ya nunca más nos esperarían Rosa ni Clarisse.


Última edición por Haral el Dom Abr 26, 2015 5:47 pm, editado 1 vez
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Abdulfin
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Dom Abr 26, 2015 5:19 am

El silencio de Garred fue su mejor arma ante aquella situacion, Halaf habia perdido a su amada, cualquier hombre estaria fuera de si, asi que solo ayudo a enterrarla y partio hacia la casa de sus padres. El dia iba ganandose la noche poco a poco. El cielo empezaba a teñirse de rojo sangre, los girones de las nubes parecian arder, presagiaba que esa mañana fuese el mismo comienzo de la invasion, pero a medida que el dunedain se acercaba al barrio prestamista, el fuego daba paso a un dorado y los rayos blancos de luz penetraban las nubes cual lanzas de esperanza iluminando el mundo. Todo este cambio pudo verlo pues en el camino se encontro a una patrulla que volvia de hacer la guardia y decidio entablar un poco de conversacion a ver lo que se cocia dentro del cuartel.

El padre de Garred seguia con su mirada petrea cuando pasaba su hijo por su lado, su madre estaba informada de todo lo que le habia pasado hasta el momento, era su confidente, la que mejor sabia guardar un secreto; muchas veces el dunedain le daba gracias a Tulkas por haberles concedido la gracia de ser de la raza de los antiguos hombres, pues su longevidad era mayor que la de un hombre comun. Paso a despedirse de sus hermanos, pero eran de la misma opinion que su progenitor asi que decidio que seria mejor ir a la Lanza Rota para ver si encontraba a su amigo. Pasada la hora de comer era el mejor sitio para encontrar informacion, cerveza y alguna mujer, la taberna preferida por los soldados. Alli no encontro a nadie que le dijera ni una palabra sobre el paradero de su amigo, pero los oidos siempre son regalados para los que quieren y saben ponerlos, escuchando y preguntando un poco, a veces con la invitacion de una cerveza, Garred encontro lo que buscaba y una noticia bastante esperanzadora.

Abrio la puerta de la taberna, sus hojas estaban labradas a modo de escudo torreon y en el centro el escudo de Tharbad, parecian escudos para troles. El dunedain ya entrada la tarde se dirigio a la sastreria. Toco tres veces como le gustaba hacer siempre que llamaba a alguna, le gustaba el sonido del metal en el caso que tuvieran llamador. Tras unos pasos se abrio la puerta para aparecer Lothar que lo invito a pasar rapidamente, ya en el pasillo el tahur le dijo ...
- Buenas tardes, por no decir noches, al final te van a confundir con uno de la banda, ja ja ja.
El chascarrillo de Lothar fue respondido de manera que lo sorprendio un poco.
- Pues hasta me lo estoy pensando, total, para mi padre ya soy una oveja negra, ja ja ja-.
Las tiranteces habian mermado, Garred comprendia que estaba metido en el ajo de este asunto y era cuestion de llevarse bien.

- ¿ Y a que debemos su visita maese Garred?-, dijo Angost con su tipico tono engalanado.
- Pues bien tengo varias nuevas que daros, todas buenas diria yo, o eso creo. Bien ayer de camino a casa me encontre con una patrulla la cual volvia al cuartel y me comentaron que Daverloth si habia salido hacia su casa.
- ¿ Y como es que no llego?, pergunto Halaf que parecio volver de entre sus pensamientos.
- Pues no llego porque le hicieron regresar al cuartel, esa misma patrulla con la que me encontre me lo dijeron, pero mi informador de la lanza rota ha desaparecido, no he encontrado a nadie que sepa de el.
- ¿ Pero porque se volvio al cuartel, y que se suponia que iba a hacer en su casa, eso lo sabes tambien?, dijo Lothar despues de cortar su baraja y hacer que la dama de corazones apareciese y se escondiese como una jovenzuela enamorada.
- La verdad es que lo que iba a hacer en su casa solo lo sabra el, pero el motivo que le hizo volver si lo se, ha venido el sumo maestro de los indagadores con ciento cincuenta hombres versados en las artes arcanas, y ahora mismo seguramente esten todos reunidos para ver que hacer con lo que esta por llegar.

En las caras de todos se hizo notar como esas palabras no les habian sugerido ninguna duda, asi que Garred no se ando con vueltas y les hizo una pregunta.
- Veo que ya conoceis a los indagadores, y ¿podria saber los motivos por los cuales lo conocisteis?. Espero a que le comentaran algo pero no recibio mucho.
- Eso es otra historia que algun dia te contaremos si da el caso-, dijo Tyrok.
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Ankalagorn
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Dom Abr 26, 2015 12:38 pm

- Pensaba que estabamos aislados y los Indagadores han conseguido penetrar el cerco...
- Parece ser que si- Respondio Garred- Llegaron por mar y parece ser que rompieron el cerco de las naves orcas.Ni la armada de Nuevo Gondor se ha atrevido a venir.
- Esos Indagadores cuentan con un gran poder sin duda- Dijo Angost- Ya lo vimos en nuestras propias carnes. En fin, seran una gran ayuda si han venido para eso.
-Entonces seguimos con el plan de entrar al cuartel- Dijo Lothar. Las mandibulas de Halaf se apretaron amenazando con saltar parte de sus dientes. Habia que tener cuidado, pues llevar a Halaf podia ser algo contraproducente, el odio se apoderaba de el mas que en ninguno y podia cometer el asesinato antes de que Davelorth dijese donde estaba el Rubi , si es que de verdad lo sabia, pero en esa situacion seria imposible descartarlo. Intentarlo solo traeria consigo una discusion inutil. Lo que si estaba claro era que el Sargento Mayor no podria entrar, pues era demasiado conocido en el cuartel y ni un disfraz podia dejar sin un minimo riesgo de que lo reconociesen.
- Pongamonos en marcha- Dijo Angost.
- Aun no- Dijo Garred- tendremos que hacer un paron...

La multitud se arremolinaba frente al gran escenario preparado en la plaza mayor para ello. Habia acudido mucha mas gente de la que los Sastres podrian imaginar, la propaganda habia calado hondo en una poblacion sin esperanzas, ademas corria el rumor que 150 Indagadores y su magia arcana, comandados por El Brujo, su Sumo MAestro, habian llegado a la ciudad para reforzarlas. Los sastres se estaban dando un baño de multitudes, la gente subia a hacerles preguntas y a felicitarlos , a palparlos con las manos para que les dieran suerte o parte de su valor. Desde la tribuna, colocada en la parte de atras del escenario , distintas personalidades presidian el acto, entre media docena de altos mandos, destacaban el Coronel Tarnhart y el Oficial Mayor Daverloth. Halaf clavaba su mirada asesina en el , cada vez que tenia oportunidad y cientos de formas de venganza recorrian su mente.
- Una vez acabe esta parafernalia, seguimos con el plan- Dijo Lothar. Garred asi lo afirmo.


OFF. Os dejo aqui por si quereis intentar relizar un magnicidio , pues teneis a Daverloth a escasos metros. Si...hay muchisima gente y seria casi imposible pasar desapercibidos, a no ser que realizaseis una gran maniobra de distraccion. Si...seria complicado llegar hasta el y saltarse la fila de guardias que hay protegiendo al personal, pero nada es imposible.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Dom Abr 26, 2015 5:59 pm

Daverloth se encontraba a mi lado. Había cientos, tal vez miles de personas allí congregadas. Pero yo solo lo veía a él.
Miraba al frente. Con esa prepotencia suya. Como si él estuviera por encima de todo aquello.
Lo veía a él y al momento veía la cara de Clarisse.
Veía ese perfil con aire de superioridad y de pronto veía el rostro de mi amada, sonriendo, pestañeando, lanzándome un beso.
No había ruido. No había voces. Solo estábamos Daverloth y yo. ¿qué podía importar con los orcos llamando a las puertas? Además éramos héroes. ¿Acaso no se me perdonaría un asesinato?
¿Qué más daba?
Un empujón me sacó de mis pensamientos. Lothar se había colocado de forma torpe, pero hábilmente entre Daverloth y yo.
"....A ESTOS HEROES." Gritó el coronel y un rugido de la gente nos aclamó. Parecía que nos iban a condecorar, y así fue. El comandante Daverloth comenzó a imponernos unas medallas antes de un desfile triunfal.
Debido a aquella maniobra Lothar fue el primero en recibir la condecoración y apretón de manos del comandante.
Entonces llegó mi turno. Me imponía la medalla a escasos centímetros de mí. Podría haberlo matado a mordiscos y nadie habría podido hacer nada. Estrangularlo. Cualquier cosa. Y en éso estaba cuando ese miserable me tendió la mano.
La estreché. Pensé en rompérsela, pero entonces sabría que yo sabía qué había hecho, y yo quería que no me viera llegar. Necesitaba tiempo para con el. Necesitaba disfrutar el momento, pues una vez hecho no podría repetirlo. En ése momento me acordé de Kurl y le estreché la mano con una sonrisa.
Pero fue él. Fue él. Fué Daverloth quien aguantó el contacto de ambas manos más de lo normal. Apenas un par de latidos de corazón, pero lo justo para saber que se había excedido en el tiempo. Y me puso esa sonrisa odiosa, que borró la mía de mi cara.
Y así, pasó a imponer la medalla a Angost.
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kang
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Lun Abr 27, 2015 4:20 am

Lothar se aferraba fuertemente a la cuadriga mientras contemplaba la muhedumbre. Los habían hecho desfilar desde la puerta norte hasta la muralla barrio prestamista. La gente sonreía e incluso les lanzaban flores al grito de héroes. la propaganda había funcionado. Pero Lothar se sentía como un ratón mas que como un salvador. Intentaba sonreir, pero era difícil, mas sabiendo la ingente cantidad de orcos que les esperaba fuera. Quizás mejor así, vivir con esperanza lo que quedase, que sumirse en el terror.
El ratoncito subido a la cuadriga cambió de pensamiento como el que no quiere la cosa, se imaginó a esta misma gente esperándolo para ahorcarlo. Era curiosa la paradoja de que aclamasen a un delincuente. A su lado el Afable parecía un león disfrutando de la mieles del éxito. Seguramente sería el único de ellos que lo hiciese. Auque con Angost nunca se sabía. Las dos cuadrigas llegaron a la plaza. Lothar agradeció que no los hiciesn desfilar a caballo, no era lo que se decía un buen jinete.

Pero las sorpresas no habían dejado aparecer. Habían construido un gran escenario. Allí les esperaban grandes personalidades de la ciudad. Pero todos los ojos de la banda del sastre estaban puestos en una sola persona.

Halaf fue el primero en salir de la cuadriga, casi impulsado por un resorte invisible. Lothar no se lo pensó, apartó al cochero de malos modos, casi salió corriendo y sin miramientos se puso delante del rubio, justo antes de que este empezara a subir las escaleras. No sabía si podría contener a Halaf por la fuerza. Vencer a un hombre con los puños o con las armas era algo muy distinto a sujetarlo por la fuerza. Lothar esperaba que al menos si el rubio perdía el norte poder sujetarlo lo suficiente hasta recibir ayuda.

Se plantaron en el palco inferior a las autoridades para recibir el baño de masas. allí solo se escuchaba una palabra

- HEROES -

pero Lothar solo pensaba en una cosa.
< Ahora no Rubio, Ahora no>
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Lun Abr 27, 2015 9:24 pm

La fiesta se habia alargado hasta la noche. parecia ser que el acto acabaria con una cena en palacio, pues los nobles y el estado mayor querian conocer a los heroes del pueblo.
Bringwor avanzo por el largo pasillo con desgana, no se encontraba nada comodo vistiendo aquella ropa, desnudo estaria muchisimo mejor; no entendia porque tenis que ir a conocer a 4 sastres y un suboficial, no es que los despreciase, ni mucho menos, de hecho habian conseguido salir vivos de una mision suicida y en cierto modo le recordaba sus comienzos y los de sus hermanos, pero no era el momento y veia totalmente innecesario todo aquello. Sin duda, si el fuera parte de aquella comitiva de sastres valientes, no le gustaria nada tanta magnificiencia y ostentosidad y si ellos eran verdaderamente, gente humilde y valiente, pero sobre todo humilde, tampoco le gustaria (estaba claro que Bringwor no conocia a Angost, el cual disfrutaba de ese tipo de cosas como un niño con zapatos nuevos o Garred, el Afable).
- No entiendo que hacemos aqui, hermano- Protesto el grandullon al juntarse con Dimmu.
- Esta bien reconocer las hazañas de la gente normal. No hace tanto nosotros tambien eramos asi y siempre nos molestaba que no se nos reconociera.
- Ah si? A mi NO.
-Vamos Bring, procura pasarlo bien, dentro de poco la guerra se nos echara encima.
-De eso mismo queria hablar yo- Continuaron andando hasta bajar las escaleras que daban al salon princpial. La cena ya habia comenzado.
-Ahora no, Bringwor. Llegamos tarde.

Los sastres habian tomado sillas preferentes , pegados a los "grandes jefes", de hecho halaf estaba silla con silla junto a Bringwor, pero el giganton, no era muy dado a hablar, salvo con sus hermanos. Afortunadamente daverloth no estaba invitado , seguramente aun no habia ascendido lo suficiente como para considerarse importante.A Angost le hizo gracia conocer a uno de los hermanos que se llamaba como su padre, y de hecho parecia una copia de el pero en joven, pero sin barba...tal vez fueran parientes lejanos, penso divertido Angost, desconocedor de los multiversos, y la habilidad de Einer, el joven, para abrir puertas a otros mundos.
-Estoy harto!- Escuho Halaf a Bringwor, pues su voz sobresalio del tono que estaba usando hasta ahora.Dimmu trato de calmarlo.- No Dimmu! ese tipo ha venido aqui a decirnos como comandar nuestros ejercitos? nosotros hemos llevado decenas de batallas, que experiencia tiene un Maestro de esos Indagadores. Son magos...en que grandes batallas ha podido luchar ese " Brujo"- Dijo en tono burlon- Puede que sean rivales peligrosos individualmente, pero dejamelo a solas, a ver que puede hacer contra mi; pero a lo que iba...puede que sean temibles rivales de manera individual, pero estamos hablando de batallas en masa y ese impertinente me salta, con que hasta ahora solo hacemos perder batallas...
-No fue asi, Bringwor, lo dijo educadamente- Intervino Einer-
-Es igual! para mi tiene ese significado: dejadme que yo os diga lo que teneis que hacer y dejareis de perder batallas...
- Si han venido es para trabajar juntos- Dijo Dimmu.
-Pues para mi que quiere llevarse toda la gloria... - replico nuevamente Bringwor que parecia no haber hecho muy buenas migas con el Sumo Maestro de los Indagadores.
- Esta bien- Susurro Dimmu- ya hablaremos de esto. tenemos que demostrar unidad, hermano.- Y con esto zanjo la conversacion Dimmu, aunque aun dejo la ultima replica Bringwor.
-Que me lo dejen a solas y veremos de que esta hecho ese Brujo...yo tambien se tirar rayos por el culo!

Por fin la fiesta acabo y todos marcharon a sus respectivos hogares.
Era hora de poner en marcha el plan del correo, lo demas , lo que escucharon y vieron en aquella cena, era todo secundario y les pillaba de muy lejos... de momento.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Abr 30, 2015 9:42 am

Deiringer se coloco el broche de la capa con el emblema del correo real. Tras 18 largos años de servicio no habia conseguido ni un solo ascenso, debido a las pocas oportunidades que podian surgir a alguien de familia humilde, pero al menos su trayectoria habia sido reconocida y colocado en un puesto de importancia , donde al menos ganaba mas y los problemas que podian surgir eran vanos para su mision; sus ordenes eran claras y concisas: entregar el correo, todo lo demas es irrelevante...pero, que ocurria si una vez pasaba lo que le ocurrio ese medio dia? Sin duda su veterania y sentido comun debia imperar ante la situacion, era cuestion de honor,compañerismo... y en esos valores habia educado a sus 2 hijos y asi educaria al tercero que venia de camino: lo que importaba en este mundo, por muchas veces que te pisotearan era levantarse nuevamente y ser un buen hombre. Entonces alli los vio.
8 hombres rodeaban a 2 compañeros, dos soldados como el.
-Deiringer!- Dijo uno de sus compañeros- Que hacemos? - Nunca se habian visto en una situacion asi, pero el momento en la ciudad era asi. La autoridad estaba mas que cuestionada y los ciudadanos culpaban a los problemas de la guerra a los propios soldados, nobles...cuando, ironicamente dependian de ellos para salir de esa situacion.
- Socorro! - Grito uno de los soldados rodeados. Por fin Deiringer reacciono.
- Vosotros 4 conmigo , tu ve a entregar el correo y trae refuerzos, rapido- Debia igualar las fuerzas en medida de lo posible. Serian 7 contra 8, pero ellos eran soldados entrenados en combatir y mejor armados, aun asi, debian mostrar calma para esperar los refuerzos. No tenia que arriesgar la vida de sus hombres, estando el cuartel tan cerca los refuerzos vendrian pronto.
Se acercaron a la muchedumbre enfurecida, a la vez que algunos ciudadanos huian de la escena de manera apresurada y discreta, por si algun mamporro se escapaba a donde no debia:
-Señores!- Llamo la atencion Deiringer- Que esta ocurriendo aqui? Se puede saber por que quereis linchar a 2 soldados?
La muchedumbre enfurecida miro a Deiringer, mientras los dos soldados rodeados, con sus trajes algo rotos y desarmados se colocaron detras de los soldados del correo huyendo, como perros que escapan a mitad de la paliza que le esta atizando su dueño.
- Por vuestra culpa nuestras familias estan pasando hambre y estan enfermas! - Grito uno de los hombres- Los orcos nos rodean y no haceis nada!- Grito otro.
- Señores, estamos aqui para ayudarlos- Dijo Deiringer, girandose para mirar a sus hombres. Volvio la cabeza por segunda vez, para asegurarse de ver lo que le habia parecido ver- Los dos ultimos de sus hombres habian caido y solo quedaban los otros dos mas el.
- Que que haceis?- Balbuceo Deiringer. Sus otros 2 hombres miraron a su alrdedor, para darse cuenta de lo mismo que el soldado de Primera. Al fijarse otra vez en la muchedumbre, vieron que de debajo de sus ropas habian sacado varias ballestas. Los supuestos soldados atacados estaban tambien en el ajo.
- Que quereis?- Dijo atemorizado Deiringer.
- Solo que se relajen- Dijo un ballestero. - No queremos hacerles daño. Sus hombres caidos , solo estan paralizados, si se dan cuenta aun tienen los ojos abiertos y estan vivos. El efecto de la droga pasara en unas 4 o 5 horas. No queremos hacer uso de estas amiguitas, de hecho para mataros solo tendriamos que apretar esta palanquita. Asi que para que todos podais volver con vuestras familias sanos y salvos dadnos vuestras armas- De repente los 3 soldados se vieron rodeados. Que podian hacer? al menos, el correo, estaba a salvo y eso era realmente lo importante. Terfer y Lomar, efectivamente, parecian vivos... drogados, pero vivos.
- Haced lo que dicen- Dijo Deirenger, que queria volver a ver a sus 2 hijos y al que estaba de camino. Sintio un pinchazo en el cuello y sintio un repentino e inmediato hormigueo. Sus piernas dejaron de responderle y despues el resto de su cuerpo.
- Entrad en vuestras casas! Nos disparan desde los balcones!- 2 hombres vestidos de soldado mas aparecieron en escena, sus ojos aun respondian y sus oidos tambien, llevaban arrastrando a otro hombre...otro soldado... Oh no... su correo...

-Andando. No hay tiempo que perder- Dijo Lothar mientras empezaba a desnudar a los soldados del correo- Cuidado con lo que decis! El hombre que nos ha vendido esta droga dice que tanto la vision, como el oido se mantienen en funcionamiento.



OFF Luego sigo.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Abr 30, 2015 12:21 pm

Se habian caracterizado bastante bien, pero Garred quedo fuera , como habian acordado. Era demasiado peligroso meterlo en un lugar, donde habia trabajado durante tanto tiempo y todo el mundo conocia.
Llegaron hasta la puerta donde Garred les habia indicado. Los guardias de la puerta saludaron marcialmente, ellos devolvieron el saludo. Seguian el plano mentalmente que les habia indicado Garred, pues sabia hasta donde llegaba el correo del Estado Mayor.
Un nuevo guardia de la puerta les saludo:
- Es una carta del estado Mayor...solo una ?- Pregunto el soldado. Anteriormente habian curioseado dentro de la bolsita de cuero y habia una, efectivamente. Despues agregaron ellos la suya propia.
- Una carta del estado Mayor, para... - Temian que eso pasara, por lo que hicieron la treta de la segunda carta- El Coronel Tarhnhat- Como no podia der otra forma- Y otra junto a esta, para ...El Oficial MAyor Daverloth. Pone entega en mano, pero sin sellar...
- mmm- EL guardia miro algo extrañado. Tenia que funcionar, entre Angost y Garred habian pulido los detalles.- Adelante- Dijo el soldado.- Pues entreguesela usted mismo, ahora mismo esta en su despacho. Al final del pasillo, tras la sala de espera.- Dijo el soldado señalando a su espalda. Los demas pueden esperar en la sala. La carta al Coronel, dejenla sobre la mesa de la sala , con el resto de papeles. Luego se la haran llegar.
Los 3 de la banda del sastre permanecieron de pie en la habitacion, nerviosos, mientras Lothar se perdia al final del pasillo. A su derecha, una puerta abierta, donde un barracon de guardias, semivacio, se encontraba, en el que apenas se apreciaba movimiento. A la izquierda, sonido de acero contra acero; una sala de entrenamiento, bastante mas concurrida lo saludaba... la saliva amenazo con atascarse a mitad de camino.
Toco la puerta, menos fuerte de lo que querria, debido a la tension. Cuando iba a volver a tocar una voz se escucho desde dentro, sin duda la del Oficial MAyor:
- Adelante.
- Buenos Dias, Oficial Mayor- Daverloth se encontraba sentado, echado hacia atras en su silla, al otro lado de la mesa, demasiado lejano para el alcance de Lothar y su arma- Carta del estado MAyor...ejem ...! -CArraspeo.
-Para MI?- pREGUNTO EXTRAÑADO dAVERLOTH.- Esta bien, dejela en la mesa, ahora le echare un vistazo. - Dijo desinteresado, sin acercarse un milimetro mas a la mesa- Cierre bien, antes de salir, la puerta se atasca aveces.
- Aqui pone entregar en mano...
- En mano, significa en mi presencia, como si pone en mis narices, no es en el sentido literal de la palabra...que te pasa? eres nuevo o simplemente eres imbecil? Deja esa carta ahi y sal cagando leches de aqui o veras el paquete que te cae, por inutil- Daverloth tenia hoy un mal dia, parecia ser, como todos ultimamente.
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Haral
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Abr 30, 2015 5:14 pm

Qué fácil sería todo aquello. Andar como si nada hasta el final del pasillo. Si el soldado intentase hacer algo sería de forma lenta e incrédula. Lo que obligaría a Angost a dejarlo fuera de combate.
Entrar por ésa puerta y matar a Daverloth con la espada que llevaba al cinto. Sería facilísimo.
Pero no tanto. Mis sentimientos me traicionarían en combate y perdería. Y yo quería tiempo. Tiempo para hacer sufrir a Daverloth. Tiempo para verlo sangrar, oirlo gritar, para sentirlo sudar.
Pese a todo deseaba que la cosa saliera regular y que tuvieramos que ir en ayuda de Lothar. Entrar de sopetón y matarlo. Después todo me daba igual. Más aún cuando escuchábamos gritos dentro. Le estaba echando un paquete y todos lo sabíamos. Incluso el soldado nos miraba con cara de circunstancia en plan "normal. No está para que le toquen nada los huevos".
Pero...y si había más gente implicada. Y si fue otro quien la mató. Necesitaba que Dave hablase.
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kang
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Vie Mayo 01, 2015 6:04 am

El soldado salió cabizbajo de la oficina del Oficial Mayor. Nadie quería estar en el pellejo del soldado salvo el mismo soldado. Intentaba que la sonrisa no aflorara a la cara. Sentados en un banco, su escolta esperaba.

- Vamos, tenemos trabajo. Hay que llevar un nuevo correo al estado Mayor.

Se toparon con un suboficial que le echó una mirada de camaradería, como diciendo; si hoy no tiene un buen día. El correo se encogió de hombros y le dedicó un gesto que decía que le vamos a hacer, donde hay patrón le dan morcilla al marinero.

Salían por la puerta y sus pasos cada vez más rápidos le alejaban del cuartel. Ninguno preguntaba nada, no era el momento. Lothar ahora si se permitió una sonrisa. Acababa de jugar una partida dura, y no sabía si había ganado o perdido.
las palabras de Daverloth se repetían en su cabeza.

- " Tengo al mejor médico de la ciudad, van a curarme."

¿Sería un farol?, El tahúr tenía sus dudas. Si el oficial mayor confiaba tanto en sus cartas porqué les había dejado marchar. Lothar en su lugar no habría dudado en echarles la guardia encima nada mas traspasar la puerta de su despacho. Esta vez, Lothar, pensaba que había ganado, que tenía a ese bastardo justo donde el quería.
La verdad es que fue todo un regalo verle con esa cara echando espumarajos por la boca, maldiciendo como un marinero viejo.
Lothar se iba con la sensación de haber ganado la partida, a pesar de haber estado a punto de matarlo. Daverloth le había echado varios órdagos y el tahúr tuvo que aguantar el envite a base pura voluntad.
Ahora era el momento de echar la próxima mano. El plan de Lothar era descubrir la verdad de una vez por todas. Si daverloth aparecía a la cita con la Dama de Corazones, traería la prueba de su culpabilidad. Pero si venía sin ella, cabía la posibilidad de que fuera inocente y alguien estuviese jugando con ellos para que se matasen.

Vamos al almacen abandonado. Allí nadie nos buscará y en la mazmorra del enano podremos esconder los trajes de guardia y planificar el nuevo plan
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Abdulfin
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Vie Mayo 01, 2015 1:15 pm

Se reunieron una vez dejado atras el cuartel, el plan parecia que iba saliendo a la perfeccion, o eso pensaba el grandullon, tenia suerte de tener a unos nuevos amigos mas listos que el y con tantos arrestos, pero eso nunca se lo diria.
- Mientras vosotros vais a acomodar ese hogar nuevo yo ire a la lanza a ver si puedo averiguar algo sobre los movimientos de Daverloth, no se el tiempo que me costara sacar estas nuevas, pues no hace mucho que los soldados me miran con recelo-, dijo el dunedain torciendo un poco el gesto.
- Esta bien pero no digas mas de lo necesario, - le comento Angost, - pues si bien es eso cierto podrias causar sospechas entre los soldados y eso no nos conviene ahora.

Garred fue a la Lanza Rota, ultimamente le estaba costando mucho sacar informacion, parecia que dentro del cuartel habia empezado a crecer un recelo sobre el. Habia sido expulsado del cuerpo, aunque de manera injusta, pero las lenguas hacen a veces mas daño que las espadas y ya el dia que lo vieron con la banda del Sastre hizo que muchos empezaran a creer las historias inventadas sobre el dunedain que la propia verdad.

Ya en la Lanza Rota el ambiente no era muy amigable con Garred y esa mañana no encontro alma que le susurrase dulces palabras al oido, y decidio ir a su casa a comer. Ya por la tarde solo encontro a uno dispuesto a hablar, Belt, pues la botella de vino le invitaba a ello.
- Hombre Belt, ¿que pasa con esa cara de pocos amigo?, dijo el dunedain en un tono conciliador al ver a su amigo solo en una mesa.
- ¿ Mi cara Garred?, ¿ Como estarias tu si fueras a llevarte cincuenta latigazos en la espalda y treinta dias de calabozo?, no me toques la pelotas que no estoy de humor. El vino ya tenia caliente el animo del soldado.
- ¿ Y que ha pasado para recibir ese castigo?, pregunto Garred.
- Daverloth ha salido de su despacho hecho una furia maldiciendo... dama... te dare yo dama!!! Yo no sabia bien lo que queria decir hasta que la tomo con cada uno de los guardias que dejamos entrar al falso correo.
- No era esa mi intencion Belt, pero, ¿porque no te escapas y te escondes?.
- Soy un soldado, no haria tal cosa, - replico Belt-, y si lo hiciera Daverloth tendria la escusa perfecta para sentenciarme a muerte, ese hijo de troll merece la muerte. Sentencio el soldado.
- Calla no digas eso aqui-, le susurro Garred acercandose mas, - ¿ estas loco?, si te oyen si podria ser tu fin de verdad.
- Me da igual, ese cabron siempre esta tramando algo, ¿sabes que ha movilizado a las salamandras rojas?, ese mal nacido tiene algun plan en mente, ¿sino para que quiere ahora el equipo anfibio?. Demasiada gente para esta noche, pero que me da igual, por mi como si se ahoga con todos sus hombres. Termino diciendo un poco exaltado Belt.
- Baja esos animos amigo mio, o en vez de los latigazos la cuerda que te de sera al cuello, mejor hablemos de otras cosas,- dijo Garred viendo que Belt estaba empezando a soltar palabras de mas y cada vez en un tono mas alto.

El dunedain no queria nada malo para su amigo Belt asi que le dedico el tiempo necesario para que se calmase, no todos los hombres de Tharbad tenian el aplomo ni la entereza de Belt pero el alcohol hace estragos en cualquiera y se pierde el norte. Despues de conseguir que su amigo se calmase decidio ir a ver a los sastres, pues la informacion que tenia les podia salvar el pellejo a todos.
De camino a la sastreria encontro a un soldado que habia estado un tiempo bajo sus ordenes, el cual habia terminado su dia y andaba para su casa.
- Soldado Thaser, cuadrese. La voz de Garred sono marcial y autoritaria, por un momento el soldado se estiro como una vela, pero la risa del dunedain no se hizo esperar.- Calmate, ja ja ja, yo ya no puedo darte esas ordenes, soy un civil ahora.
- Joder Garred, que susto me has dado, ¿ que haces por aqui a estas horas?, tu no eres de este barrio,- dijo Thaser.
- Querido Thaser ahora lo mejor de todo dentro de lo malo, es que puedo pasear por la ciudad tranquilamente y la verdad es que tengo añoranza por los galones, pero hasta que este asusnto no se resuelva no tengo nada que hacer. ¿Y tu, que haces aqui?.
- Pues me he librado de los asuntos de Daverloth por suerte, estaba organizando algo en el cuartel y parecia gordo pues habia convocado hasta a las salamandras rojas. Yo tengo mujer y dos hijos, asi que gracias a los dioses que me he librado de sus planes-. Termino diciendo el soldado con un suspiro en la boca.
- Menos mal que no estoy de servicio, ese cabron me hubiera hecho llamar a mi casa-, dijo Garred con una sonrisa.
- Dices la verdad-, rio tambien Thaser, - bueno Garred tengo ganas de llegar a mi casa y ver a mis hijos y mi esposa, cuidate.
- Lo mismo te digo Thaser y recuerdos a tu señora-. La cosa pintaba mal, demasiado mal, el tiempo se escurria entre sus dedos y aun le quedaba un paseo mas hasta llegar al almacen. Ahora solo faltaba dar la informacion a la banda a ver que decidian hacer ...
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Vie Mayo 01, 2015 1:52 pm

Garred estaba absorto en sus pensamientos y ni siquiera se dio cuenta de los 2 hombres que lo rodeaban en la callejuela.
- Vaya vaya- Dijo el que tenia a su cara. Garred instintivamente giro levemente el rostro a su espalda para observar al otro. Llevaban grandes cuchillos en las manos y parecian sedientos de sangre. - Mira a quien tenemos aqui el ex- sargento MAyor .
Ahora los reconocio . Eran dos excompañeros suyos.
- Hola. Quereis algo? -pregunto garred
- No te queremos a ti en nuestros sitios, en nuestras tabernas, ni en nuestros cuarteles. Esos son sitios para soldados y tu ya no lo eres.
- De acuerdo - Garred intento proseguir su camino, pero el hombre le volvio a cortar el paso.
- Aun no he terminado contigo. Donde te crees que vas? Que andabas husmeando en La Lanza... te hemos visto ultimamente hablando con mucha gente por ahi.
- Y a ti que te importa!- Garred intento que no intimidaran. Garred dio un paso mas y el hombre se quedo a 2 centimtros de su menton , que era por donde le llegaba al giganton.
- Te voy a raj...- El hombre no pudo decir mas, pues la cabeza de Garred se estampo contra la coronilla del tipo que quedo aturdido, Garred aprovecho para encararse con el de la espalda.
Se dio cuenta que la noche estaba cayendo.


OFF: Tienes a uno aturdido( no sabes cuanto tiempo) y el otro encarado con un gran cuchillo del tamaño de una espada corta. Tu tienes tu arma guardada. Dime como afrontas el combate? En tus manos esta el llegar a tiempo para avisar a tus amigos o no llegar a tiempo...o no llegar nunca.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Vie Mayo 01, 2015 9:29 pm

Aprovechando que el guardia enemigo estaba aturdido golpea con la suela de la bota el pecho del segundo enemigo, cortando su estocada al pecho de garred de raiz. Da 4 pasos hacia atras dando con sus huesos en el suelo, Pero sus daños no son importantes, pero si suficiente Como para darle tiempo a desenvainar su espadon. Se gira al enemigo aturdido ya recuperado que intenta tajar la cabeza de garred Como un melon maduro, Pero el grandullon es mas rapido y la cabeza q cae por la mitad es la del enemigo. Al ver aquel espanto, el otro guardia sale huyendo de la escena del crimen.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Lun Mayo 04, 2015 6:12 pm

La noche habia caido y pronto llego la hora acordada; por fin era media noche. El halcon de Halaf sobrevolaba el lugar, a pesar de ser una noche oscura Halaf era capaz de ver mucho mejor que cualquier ser humano, debido a la buena vista de su halcon. Les habia costado encontrar un carruaje, pues eran muy preciados en tiempos de preguerra, ademas pasaron el resto de la tarde arreglaNDOLO, para que ofreciese las maximas prestaciones a las que aspiraban, lo habian cubierto con una lona, para que no pudiera verse el interior, reparada una rueda etc. Unos instantes despues el Rubio comenzo a ver movimiento desde las alturas. Sin duda Davelorth no venia solo, como era de esperar. Varios grupos de hombres armados estaban tomando las calles, que daban acceso al puente, de manera silenciosa y efectiva. Sin duda los orcos lo iban a tener dificil si querian tomar Tharbad, pues contaban con un ejercito muy bien entrenado. Unos 5 hombres alcanzaron los tejados en pocos minutos, de manera tambien muy discreta. De esa manera, podian vigilar toda la zona que quedaba libre desde las calles hasta el puente, sin embargo las salamandras, no aparecian, ni aparecieron, tal vez esperasen en un recoveco , rio abajo, pero Relampago no los vio. Maldito cabron! - Maldijo Halaf que iba narrando lo que veia. - Al final ha cumplido su amenaza, si se le puede llamar asi. Ese tio prefiere cogernos , acosta de su vida si es necesario. Lo que no sabia, es que nosotros sabiamos que iba a venir con hombres y esperaba cogernos si o si- Inquirio Angost-King. De repente, un semental negro como la noche, aparecio en escena por una de las calles. Relampago hizo un vuelo rasante para ver de quien se trataba, pues los hombres de Daverloth no dejaban pasar a nadie. De hecho ya habian cortado el paso a 2 borrachos, de los que estaban dando buena cuenta. El hombre del caballo les cmento algo, y los soldados hicieron un gesto negativo, pero Relampago no pudo ver de quien se trataba, pues iba encapuchado. El semental negro se encamino hasta llegar a la entrada del puente desde su margen. Se detuvo en mitad de este y descabalgo. Tranquilamente cogio 3 sacos que tenia en su caballo y los deposito con delicadeza, y en fila, en la barandilla del puente y se quedo cerca de ellos, posteriormente desenvaino una espada curvada y larga, una especie de sable y se quedo esperando, apoyado en este
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Mar Mayo 05, 2015 1:35 pm

- Que le quite la capucha- Dijo Lothar.
-No!- Protesto Halaf- No arriesgare mas de lo necesario a Relampago. - A Lothar no le quedaba otra que aceptarlo.
Relampago se retiro unos momentos en busca de su dueño. Debia llevarle el mensaje que rapidamente escribia Angost y dictaba Lothar, por un momento Relampago perdio la vision del lugar, al abandonarlo, asi como las tropas de Daverloth y al hombre del puente.
Relampago recogio la nota y volvio al puente para dejarla a unos metros del hombre encapuchado.
- Pero...que demonios... - El hombre quedo mas que sorprendido. Agarro la nota: "ve a pie al Ancla Dorada. Deja a tus hombres"
- MAlditos...! -Daverloth se echo hacia atras la capucha y comenzo a mirar apretando los dientes a su alrededor. Lo estaban viendo...pero como? donde estaba ese granuja.
- El trato era encima del puente! Ven aqui si quieres la joya!- Relampago lo escucho perfectamente y Halaf tambien. Pasaba el tiempo y no ocurria nada. Daverloth enfadado salio del puente por donde habia entrado y comenzo a hacer señas. Pronto acudieron a su llamada 2 de sus hombres. Relampago observo como se reunio con ambos y les decia algo, demasiado cerca para escucharlos, para oirlos debia acercarse demasiado y Halaf no lo permitia, mas si cabe, al ver que uno de ellos llevaba una pesada ballesta cargada en sus manos. Pronto se disolvio la improvisada reunion y cada uno volvio a su posicion, incluido Daverloth que marcho al puente, cogiendo a su caballo por las riendas. Rapidamente Relampago observo, como empezaba a producirse movimiento de los hombres de Daverloth. Se retiraban? No. Se dividian. 1 grupo de unos 15 hombres salieron de sus escondites y corrieron por una de las calles. Relampago los siguio mientras Daverloth se quedaba en el puente.
- Que hago? -Pregunto Halaf- Sigo con Daverloth o sigo a los soldados?
-Puede ser que los haya enviado al Ancla- Dijo Angost.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Mar Mayo 05, 2015 4:46 pm

Relampago sobrevolo las cabezas de los soldados que avanzaban en formacion, de manera rapida y silenciosa. Llego un momento en el que no habia dudas: avanzaban hacia El Ancla Dorada, pero afortunadamente ellos no estaban alli. Se mantenian ocultos en su carruaje en un oscuro callejon, no demasiado lejos de alli, pero si fuera de la vista de los guardias.
Una vez reconocido a donde iban , halaf ordeno a Relampago volver al puente.
El halcon viajo a una velocidad imposible para cualquier ser humano, incluso Halaf estuvo a punto de perder la concentracion que se tuvo que agarrar a sus amigos, para no caerse y a punto estuvo de echar la pota. Alli estaba Davelorth. Estaba cerrando la tercera de las bolsas que habia dejado en la barandilla y ahi las dejo.
Mientras se retiraba del puente comenzo a hacer señas que los soldados reconocieron de inmediato, Halaf las transcribio y Garred las tradujo... -Se retiran- Dijo el Sargento MAyor- Ha llamado a un Jefe de equipo y los demas se retiran.
Relampago observo como se reunian con Daverloth otros 8 hombres, estos jinetes y marcharon por el lugar que habia marchado el primer grupo de 15. Los otros soldados, parecieron tomar camino del cuartel, cuando Relampago los vio por ultima vez. Hizo un vuelo rasante por ultima vez para asegurarse y Garred tenia razon, alli ya no quedaba nadie. Volo raudo para encontrar nuevamente al grupo de 9 jinetes que cabalgaban al trote, pronto descubrieron que de camino al Ancla dorada. Tras varias nuevas pasadas observo a los 15 primeros que habian tomado posiciones estrategicas alrededor de la Taberna. Habian cogido a un pobre borracho que acababa de salir por la puerta y entre 3 lo estaban cacheando e interrogando. Pronto lo soltaron empujandolo y trastabillando unos metros mas adelante, para dar con sus huesos en el suelo. Pronto Daverloth aparecio por la calle que daba a la puerta principal de la Taberna, acompañado por 8 jinetes. El secuestro se hacia harto dificil, por no decir imposible, en esas condiciones.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Mar Mayo 05, 2015 9:12 pm

Daverloth recibia informes del jefe de equipo que habia partido primero con los 14 hombres, mientras Angost se daba prisa por escribir lo que le dictaba Lothar.
Relampago observo como los jinetes descabalgaron junto con Daverloth y se encaminaron a la puerta de la taberna. De repente Relampago se poso cerca del umbral de la puerta, delante de Dave y los suyos;los miro y grazno. Uno de sus hombres levanto la ballesta pero cuando apuntaba el ave tomo vuelo, dejando tras de si una nueva nota.
-Maldito pajarraco! -Maldijo Daverloth- Es de ese maldito! coge la nota !-Uno de sus hombres se adelanto y le llevo la nota a Daverloth. En ese momento la puerta de la taberna se abrio.- Tu!!-Grito un guardia. Un hombre se quedo quieto y pasmado a la salida de El Ancla. -No te muevas!! Cogedlo!!- 4 hombres salieron de la nada y se le echaron encima al pobre hombre.
-Eh? Yo no he hecho nada!
-calla!! -Un pueño de un guardia volo al bajovientre del hombre que cayo al suelo hecho un ovillo.- Registradlo bien! llevaoslo e interrogadlo!-Los soldados retiraron al pobre diablo, que escupia sangre.
Daverloth arrugo la nota y la arrojo al suelo con rabia, gruñendo.
-Que ocurre,  Mayor?- dijo uno de los soldados.
-Ese maldito no estan ahi tampoco. de alguna manera nos observa , puede ser que de alguna manera se lo comunique ese pajarraco entrenado, porque no veo otra solucion!
-Pero por que querrian que viniese al Ancla, entonces?
-Puede que al veros , el pajarraco se lo haya comunicado y hayan abandonado el local.- Relampago escuchaba oculto sobre el tejado del Ancla.
- Nos retiramos?- Pregunto.
- No. Nos aseguraremos. procedamos. Sacad a todos los que hayan dentro de la taberna y apresadlos. Quiero que los interroguen uno por uno.
-A la Orden! - El soldado saludo marcialmente- Adentro, señores! - Dijo- Todos, prision preventiva e interrogatorio!

Era de madrugada, la ciudad estaba tranquila, el puente ahora vacio miraba pasar el agua , por su unico ojo de piedra. Daverloth se habia retirado, su plan habia fracasado, ahora solo le quedaba esperar a que el veneno hiciera efecto. Por que se la habia jugado asi? puede que se pensara que al no sentir sintomas de envenenamiento, todo habia sido un farol? si era asi no le quedaba mucho tiempo de vida o al menos eso pensaba la banda del sastre. Lothar comenzo a dudar, si realmente el demonio de ebano le habia conferido algun poder magico contra venenos, pero no podia creer algo asi... o si? Garred pensaba que el medico le que nombro Daverloth podria haberlo ayudado, pero como? no habian sintomas... pero podia ser que esa ausencia de sintomas fuera una pista definitiva para que el medico encontrase el antidoto, por otra parte demasiado exotico e improbable de encontrar. Entonces... que salvaguarda habia tenido Daverloth? se pregunto Angost... habia tenido "cojones" como habia dicho en alguna ocasion Lothar y ahora pagaria con su vida. Aun era madrugada y la ciudad descansaba tranquila... Por que habia dejado esas 3 bolsas Daverloth en el puente? hallarian alli alguna respuesta? o estaria la joya en alguna de ellas? Halaf lo dudaba, los demas tambien.
Relampago dio una vuelta mas por los alrdededores, ni rastro de la guardia, ni de jinetes, ni de infanteria, ni ballesteros ni salamandras, ya no quedaba nadie.
-Que hacemos? -Pregunto Angost- Lo que esta claro es que a nadie le ha salido el plan como queria. Tu has querido tu muerte, Oficial Mayor...pudrete en el infierno del que saliste- Penso.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Miér Mayo 06, 2015 3:29 pm

Relamapago se lanzo a por su primera presa. Todos quisieron hacerlo por el orden en el que habia colocado Daverloth las bolsas de cuero, por si habia alguna especie de pista que debian seguir en el orden adecuado. Pronto Relampago se dio cuenta que aquella bolsa pesaba mas de lo que habria querido y tuvo que posarse en un tejado cercano. Deberian acercarse al lugar, y asi lo hicieron, de manera discreta se acercaron a un callejon cercano, amparados aun, por la oscuridad de la noche. La primera de las bolsas pronto descanso en las manos de Lothar, que se dispuso a abrirla.
- Espera- Dijo Angost- Esperemos a tenerlas todas. - Algo le olia muy mal a Lothar, en aquello; por lo que empezaba a dudar de todo. No estaba seguro si debian esperar a tenerlas todas o debia abrirlas segun llegaran y si veia lo que habia dentro y no le gustaba, no volver a ir a por otra, pero el Principe lo convencio.
-Si Daverloth quiere jugar a algun juego, es preferible que lo sigamos, para ver que pretende. Cualquier minimo error podria dar como resultado perder el hilo.
- No quiero jugar a su juego- Dijo Lothar.
- Ni yo- Dijo Halaf.
- Esta bien. Yo tampoco- Dijo Angost- Pero veamos que mensaje nos ha querido dar con esto y decidamos.- Ambos asintieron. Tyrok y Garred hiceron lo propio. La cara de Garred era todo un poema; era el que mejor conocia a Daverloth y sabia de lo que era capaz. Algo le aterraba de todo aquello. Al igual que Halaf y Lothar presentia algo terrorifico, cuando de repente, llego la segunda bolsa. Lothar la coloco en pos de la otra, hasta que por fin llego la tercera.
- Ya estan... las 3... habia algo mas? - halaf nego con su cabeza, haciendo caso de su ave.
- De acuerdo... empieza a abrirlas- Dijo Angost.
- Abrelas tu...- Dijo Lothar
- Que podemos encontrarnos aqui Garred? Algo venenoso?- Dijo riendo nerviosamente el Principe.
Garred se encogio de hombros- No se. Daverloth es muy retorcido, podria haber cualquier cosa.
- Eso me deja mucho mas tranquilo- Dijo Angost- Esta bien... Valor Angost-King...valor- DIjo mientras desataba el nudo...
- OH DIOS MIO!!!
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Ankalagorn
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Miér Mayo 06, 2015 7:35 pm

- Que pasa?- Preguntaron alarmados. - Esto ...esto... es pelo...- Angost quito la bolsa para que se viera el objeto que habia dentro.- Oh MIERDA! es una cabeza humana! JODER! - Los ojos de una cabeza humana sin vida los miraba desde el vacio, una cabeza que no llegaron a reconocer, pero que miraron aterrados. - Lleva una nota en la boca- Dijo Tyrok, el cual la retiro. " No sabes lo que es capaz de hacer un hombre cuando esta luchando por su vida. Cuan de provechoso puede ser un dia si dispone de hombres suficientes y ese instinto humano a agarrarnos de donde podemos, para poder sobrevivir" - No pone nada mas. - A...abre la otra- Tartamudeo Lothar. Angost la abrio para encontrarse... - Otra puta cabeza! JODER! - Una nueva cabeza los miro , esta con la lengua fuera y sin nota escrita. - Me suena este hombre- Dijo tyrok- Pero no logro ubicarlo.- A los demas no les sonaba de nada. -Yo no abro la tercera...sera otra puta cabeza! - Dijo Angost. - Ya hemos llegado hasta aqui- Dijo Lothar- Vamos. - Yo lo hare- Dijo Tyrok, mientras desataba el nudo y metia la mano dentro. - Que es? Tyrok asintio con la cabeza(la suya), para indicar lo evidente: - Es otra cabeza decapitada- Tyrok la cogio de los pelos y la saco. Ahi estaba el... a el si lo conocian. Los miraba a todos con una mirada nada diferente a los otros y fue cuando Angost se dio cuenta de lo que queria decir esa mirada llena de vacio: Estoy aqui por vuestra culpa... - Hoewar!! - Dijo Lothar- Ese cabron lo ha decapitado! - Tienne una nota en la boca- Dijo Tyrok: " Ya eres mio. Firma:Daverloth" Entonces Tyrok pudo ubicar la otra cabeza... era un herbolario, que alguna vez habia visitado para ver algun veneno e informarse como actuaba. Si ,estaba seguro de ello.
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Jue Mayo 07, 2015 9:48 pm

Tres cabezas. Una incógnita.
<¿ Estaré o no estaré en la lista negra?>.
Los ojos sin vida no expresaban nada. Sus caras decían todo lo contrario, sufrimiento. Resultó que poner el cascabel al gato no iba a resultar tan fácil.
< Sólo tenía que haberle atravesado el cuello, empujar un poco más la punta, solo un poco más.>
Le remordía la conciencia, ese hijo de perra iba a salirse de nuevo con la suya. Habían hecho una apuesta muy fuerte y Lothar empezaba a ver que podían perder. Estaban en el filo de la navaja. Puede que Hoewar cantara, o no. Lothar esperaba, o más bien deseaba que la Alimaña le hubiese colado un nombre y antídoto falso. Pero siendo realistas, Lothar tenía muy claro, que era muy posible que Daverloth consiguiera todo lo que quería.
¿Ahora qué? Era la pregunta que nos rondaba, muda y pesada.
- Lo de la ballesta es una buena broma.
Garred se imaginó a su amigo ensartado al entrar a su casa. Pero acostumbrado a reprimir sus emociones, se comió su sonrisa con esa cara afable suya.
Se rompió el hielo del impacto del macabro regalo. Era hora de trabajar, ahora ellos eran el ratón y dave e gato. No podían dejarse coger. Ahora sí, dave debe morir.

- Voy a rastrear la sastrería. Usare el truco del mendigo, tocaré puerta por puerta, pidiendo limosna. Así veré si han tomado una casa para vigilarnos. Conozco a todos los vecinos.
- Te reconocerán. Ellos también te conocen a ti, y si yo fuera Daverloth abría puesto sobre aviso a los vecinos.
- Daverloth no me reconoció. Ha necesitado tres cabezas, sabré hacer- El tahúr le guiñó un ojo. –Nos has sido y estás siendo muy útil, Ese punto de vista de la guardia, reconocer estos tipos de actuación, todos esos tipos de protocolo nos están viniendo muy bien, Garred. Gracias a ti nos estamos anticipando a sus movimientos. Si estamos vivos es por a ti.

Nos vemos en el almacén abandonado.

Se Marchó solo hacia su casa. Nada más asomar las narices los guindillas cantaban a la legua. Media vuelta. Otra vez solo por la calle. Los pensamientos se agolpaban... vino, eso era lo que necesitaba. y una buena falda. y ya puestos una buena partida de cartas. y porqué no, la cabeza de ese bastardo servida en plata...
Vamos al almacén, un lugar como otro cualquiera...
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MensajeTema: Re: El corazon de la Dama. Capitulo V   Sáb Mayo 09, 2015 7:18 pm

"¿Qué vamos a hacer ahora?" preguntaba Garred.
"Podríamos esperar" apuntó Tyrok.
"Si será lo mejor" apuntó Lothar mientras entraba en el almacen, "están vigilando la sastrería, así que allí no podemos volver"
"Esperaremos" sentencié.
"Tal vez tu puedas esperar, Rubio. Pero a mí me estarán buscando. Sabe que soy yo"
"No lo creo. Puede que haya obtenido el antídoto. Pero no sabe quién hay realmente detrás de todo esto. No te diste cuenta de cómo actuaba. No sabía quién era el culpable y arrestaba a todos los de la taberna a ciegas. Si supiera que eras tú, detendría a la gente para comprobar si eras tú o no, y después la dejaría marchar. Pero no hacía eso. Lo que hacía era arrestar a lo loco y torturará para ver qué saben. Luego no sabe quién está detrás de todo esto"
"Y propones escondernos" puntualizó Angost.
"No. Yo no he dicho eso"
"Pero has dicho que nos escondamos" exclamó Garred
"No. He dicho que esperemos. Pero no vamos a escondernos. Es más. Yo quiero saber quién está detrás de la muerte de Clarisse y para ello he de hablar con Daverloth. Después mataré al culpable aunque sea él mismo"
"Entonces ¿qué propones hacer?" preguntó el príncipe con picardía
"Alistarnos" Todos dieron un respingo al oirlo.
"Mañana podríamos presentarnos ante el Coronel. Le diremos que como héroes y patriotas estamos a su disposición, y para ello solicitamos vivir dentro del cuartel para que pueda disponer de nosotros de forma inmediata. Si bien no seríamos soldados regulares, sí podríamos ser algún cuerpo de élite para misiones complicadas."
"Suicidas querrás decir" apuntó Lothar
"En cualquier caso. Estaremos dentro del cuartel y no podrán tocarnos, pues harán responsable al oficial al mando que no es otro que Daverloth. Y tendremos oportunidad de poder hablar con él. Es más, no sé por qué, creo que si esto sale bien, lo primero que hará será llamarnos a su presencia"
"Pero también puede mandarnos a otra misión suicida" apuntó Tyrok
"Puede. Es un riesgo. Pero puede que esa misión nos de la oportunidad de huir y esperar a que los nuestros ganen este asedio y volver después a la ciudad. En cualquier caso es un riesgo. Como el de esconderse y ser apresado y torturado por ése cabrón. De la forma que os propongo ganaremos tiempo, pues no podrá tocarnos durante un tiempo."
"A mí me han expulsado hace poco. ¿crees que me readmitirán tan pronto?" dijo Garred
"Somos los héroes de Tharbad ¿por qué no?"
"¿y los soldados del correo a los que atacamos?" preguntó Angost
"Creo que solo vieron a Lothar y a Garred y caracterizados. Al resto no nos vieron. O no lo suficiente como para reconocernos. Además aquel grupo no eran cinco, si no catorce. No creo que nos relacionen"
"¿y ya está, así de fácil?" preguntó Tyrok
"No. Así de fácil no. Ese es el primer paso. El problema con este plan es que hemos esperado demasiado. No volveremos a cometer ése error. No le daré a Dave más tiempo. Si entramos, buscaré cualquier pretexto para ver a Dave. Hablaré con él a solas y veré qué me dice. Y entonces intentaré llegar a un trato con él si me convence que no tiene que ver, o bien lo mataré allí mismo con mis manos. Así que pude que al final no salgamos de allí. ¿qué decís vosotros?"
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