Bienvenidos a la 6ª Edad de los hombres

Partida de rol por posteo( sistema The riddle of steel (TROS))
 
ÍndiceCalendarioGaleríaFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Buscar
 
 

Resultados por:
 
Rechercher Búsqueda avanzada
Últimos temas
» La larga travesia. La Ira de los Dioses. Capitulo I
Sáb Oct 14, 2017 8:54 am por Ankalagorn

» TIRADAS DE JULIO DIMMU
Miér Feb 08, 2017 7:07 pm por Ankalagorn

» ficha de Halaf
Lun Ene 23, 2017 5:22 pm por kang

» tiradas de Lothar
Miér Dic 14, 2016 8:01 pm por Ankalagorn

» ficha de Lothar
Lun Dic 12, 2016 6:23 pm por kang

» Ficha Tyrok
Jue Dic 01, 2016 9:56 pm por Tyrok

» Ficha Tyrok
Jue Dic 01, 2016 9:37 pm por Tyrok

» Corazon Oscuro (y 3). Capitulo XII
Lun Nov 28, 2016 9:39 pm por kang

» Preludio. Capitulo XI
Dom Nov 13, 2016 6:35 am por kang


Comparte | 
 

 Capitulo III Los cinco Gremios

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6
AutorMensaje
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Mar Feb 10, 2015 11:26 am

- Esta bien...- Angost se lamento- haremos lo que dice Halaf, pero deberemos estar con los ojos bien abiertos. Yo ya no me fio de nadie, ni de la palabra de nadie...
Si por mi fuera me iria...total, para que nos necesita la Mano ya?No creo que se molestasen en seguirnos, y creo, muy a mi pesar, que Tharbad tiene sus dias contados, asi como el mundo que conocemos. No creo que podamos parar a esas bestias y si otros pueden, no seremos nosotros las piezas importantes en este tablero. Alguno de vosotros sabe combatir en batallas a esa escala? Yo no y dudo que vosotros si; pues lo mas sensato es salir de aqui y dejar a los que saben y rezar por ellos. Aqui solo seremos un estorbo.
Pero cumpliremos con esos Indagadores y nos largaremos, pues. Estoy muy de acuerdo en todo lo que le ha comentado Halaf a ese animal
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 11, 2015 9:30 am

La cabeza chorreante de Duncan no había perdido la sonrisa ni muerta. Lothar la envolvió en un trapo antes de darle su último adiós. Habían perdido a un gran maestro en su oficio. El tahúr no pudo evitar recordar a su tio, el zurdo. El también los había dejado de forma inesperada, otro gran maestro que se iba al otro barrio sin terminar sus asuntos. El pobre nunca volvería a ver la Dama de Corazones, uno de los golpes más famosos de la tierra media, así como uno de los tesoros más codiciados. Maldita Mano, maldito Turgoll, malditos todos ellos.
La carnicería les esperaba. El negro les recibió con su natural gorgojeo de los mudos. Como siempre llevaba esa especie de hacha corta, ancha y gruesa, chorreando sangre y con trozos de carne adheridos a ella. Les cedió el paso y se colocó a la espada del grupo.
- Valla, hoy habéis aparecido todos.
- Aquí tienes, la cabeza del traidor. – Lothar se la tiró encima de la mesa sin delicadeza.
- Valla no me esperaba que Duncan fuese el traidor…
Le explicaron la situación, como habían sorprendido al maestro de asesinos, y como habían acabado con él y su amante. A pesar de lo inverosímil, Lothar consiguió hilvanar una historia plausible. Hasta el príncipe se quedó sorprendido de la capacidad del Tahúr para salir al paso de estas situaciones.
- Bien, puesto que tenemos a los indagadores controlados, al traidor eliminado, solo queda representar la pantomima final. Dentro de tres días conduciréis a los indagadores a la cripta. Allí habrá un grupo de de personas, seguramente los indagadores los eliminaran a todos, vuestro papel ahora es que los indagadores crean que han eliminado a los dedos y a los padres fundadores. Vosotros le ratificareis esa información una vez eliminados los supuestos líderes de la Mano.
- ¿Entonces a esa reunión no va a asistir nadie importante?
- Claro que no, serán cabezas de Krin Kanan. Gente prescindible en la organización.
Ahora si sois tan amables os ruego que os marchéis.
Deambularon por la calles directos al teatro, allí los esperaban los indagadores para recorrer y explorar las alcantarillas que se suponían que llevaría a la guarida de la bestia. Pero de Pronto escucharon el sonido de las campanas y las trompetas. La señal de alarma corría ahora por las calles de la ciudad.
- ¿Qué ocurre?
Preguntaron a los transeúntes, hasta que dieron con unos guardias que aceleraban el paso.
- El ejército orco avanza hacia la ciudad.
Los dejaron así, so sabían si estaban a la vista desde la muralla. O que los vigías de las torres cercanas a la ciudad habían dado el aviso encendiendo las almenaras.
El teatro apareció pronto ante sus pies.
¿Bien todos listos?
Ni cortos ni perezosos se adentraron de nuevo en la inmundicia. Les llevó algo de tiempo encontrar las runas cerca del palacio orco.
¿Que dice?
El calvo se agachó para inspeccionarlas.
Sigue las marcas blancas para salir, y las negras para entrar. pero no al revés ya que solo encontraras la muerte.
-Está escrito en Quenya. – Aseveró el calvo.
- Pues sigamos las marcas.
El recorrido los condujo mucho tiempo por los túneles de la ciudad. Hasta que de pronto encontraron un agujero que daba a un precipicio de veinte metros. Parecía que el túnel se había elevado sobre su antigua ubicación. Pero no, había sido el edifico al que daba el túnel el que se había hundido dejando el túnel por encima de donde se suponía que terminaba.
Tiraron una antorcha para ver el fondo. Había una especie de recibidor y con una gran puerta doble, con el emblema de la casa real de Ttharbad grabado sobre ella. A un lado una puerta más sencilla permanecía cerrada al igual que su compañera. Evaluaron la situación. No traían una cuerda lo bastante larga, y trepar hasta allí abajo parecía una locura completa.
¿Bien ahora qué?¿ trepamos o regresamos a por una cuerda?
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 11, 2015 12:29 pm

-Esto es excesivamente peligroso y no creo que tengamos tiempo como para ir y volver otra vez. Creo que nosotros hemos cumplido con creces, señores indagadores. Si quereis salvar al mundo creo que seria buena idea que bajeis vosotros- Angost parecia muy molesto con esas personas y en ver como su mundo se venia abajo. Se veia en un posible futuro, robando a las ratas, dando golpes, pero a algun granjero para comer. No le gustaba nada. Por primera vez en su vida,y hacia ya unos dias, aunque mas en este momento, se podia ver a Angost pesimista, triste y oscuro.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 11, 2015 1:07 pm

Tex se giró hacia Angost.

-Llegados a este punto, hemos de confesaros algo.

< ¿Qué nueva sorpresa nos aguarda ahora?> Lothar, desde la sombra, escudriñó el rostro del cruzado mientras este miraba al príncipe.

- Según el manuscrito que nos llegó, solo el rey y o los guardias reales de la casa de Tharbad pueden abrir esas puertas.

- Pero si todos esos están criando malvas. - Halaf no entendía a donde iba a parar el indagador.

- Si, pero en su defecto dichas responsabilidades recaen sobre sus herederos. Solo los hijos de los guardias reales o el propio heredero al trono pueden abrirlas. Y como nos aseguró el texto, los herederos legítimos nos ayudarían a encontrar las puertas, así como, nos mostrarían el camino, como también nos ayudarían con la Mano.
Siento que nuestras acciones os resulten bruscas. Se como nos veis desde fuera, pero creedme, nuestras acciones están por encima de la banalidad que pudierais sentir por Duncan. Existe otra guerra además de la de la orca, una eterna en la que ningún bando puede inclinar la balanza. Nosotros estamos en este mundo para que la balanza continúe estable. Pero basta ya de filosofía. Queremos comprobar si realmente todo esto es cierto. La respuesta está ahí abajo.




Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 11, 2015 5:13 pm

- Pues yo lo siento pero ni soy hijo de un guardia real ni un heredero. Desconozco muchas cosas del pasado de mi padre, pero no era ni un guardia real ni un rey.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
Haral
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 835
Fecha de inscripción : 28/04/2009
Edad : 37

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Sáb Feb 14, 2015 10:44 am

Herederos al trono de Tharbad. Me habría meado de la risa si no es porque la reacción del calvo me daba pavor.
No le quitaba ojo a Angost. Ya le había visto acabar con Duncan y su amante sin pudor, arrepentimiento y antes de que nadie pudiera decir esta boca es mía.
Comencé a sacar mi cuerda y anirla con otras que llevabamos.
"¿Qué haces?" preguntó Tyrok.
"Esto es muy sencillo. Solo hay dos opciones tal y como lo veo. Una; bajamos, comprobais que no somos descendientes de nobles y que no podemos abrir la puerta" dije mirando a los indagadores "y entonces nos vamos. Y dos. Bajamos, resulta que somos principes, abrimos las puertas, vosotros entráis y nosotros nos vamos. En cualquier caso; bajamos."
"Muy listo. Tal vez tu seas más de lo que pareces" comentó Tex con algo de sorna.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Abdulfin
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 396
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Dom Feb 15, 2015 3:39 pm

De aqui el unico que cleo que pueda sel un plincipe selia Angost, de los demas me solplendelia mas, pelo me da igual el linaje y la sangle que col-la pol vuestlas venas, os seguilia hasta el mismo infielno si nuestlo destino nos condujese alli. Asi que bajemos y descublamos un poco de vuestlo pasado.

Habian pasado muchas cosas juntos y ese no era mas que otro momento para estar al lado de la unica familia que tenia en este instante de la vida, sabia que por duro que fuera el trabajo, por insoportable que fuera el dolor, no dejaria a sus camaradas en la estacada. Pero habia una cosa que le intrigaba, no se preguntaban mucho de donde habian venido, por no decir nada, pero eso no le importaba, pero le picaba la curiosidad, tampoco sabia de donde venia, lo que poco que conocia de su pasado era que fue adoptado por los circenses, asi que ninguna informacion poseia de sus verdaderos padres.

De aqui en adelante no sabria que aconteciria con el mundo, todo estaba del reves, los orcos ganando la guerra, impulsados por un mal, el cual estaba silenciosamente esperandolos al fondo de ese negro agujero mas aya de las puertas del antiguo palacio de la ciudad. Todo aquello era muy siniestro y dentro seguramente podriamos encontrar la muerte, pero Yasuo ya habia estado muerto y sabia que volver a ese sitio le llenaria mas el corazon de odio y tristeza. Aquella sombra que vio antes de despertar lo dejo muy intranquilo y con una sensacion de frio mortecino, el cual estaba sintiendo ahora mismo a los pies de la cuerda que bajaba hacia las puertas.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Lun Feb 16, 2015 8:32 am

Descendieron hasta suelo. Aquel sitio debía ser la antesala que daba a la sala del trono. Era una estancia cuadrada con una puerta flanqueada por lo que podrían ser dos estatuas enormes de dos paladines. Estaban exquisitamente labradas, lástima que un estuviese esparcida por el suelo.
Los indagadores staban rebuscando en sus mochilas, mientras el tahúr y Halaf investigaron la puerta lateral. Tenía un escudo en la puerta. Halaf tocó la puerta con cuidado y para su sorpresa esta se abrió un poco. La luz de la antorcha iluminó lo que no podía ser otra cosa que la armería real.
Ninguno dijo nada, pero se miraron entre sí con una sonrisa. Al menos bajar hasta allí no había sido en balde. Cuatro armaduras permanecían en sus pedestales mirando a la puerta. Tras ellas en la pared había toda una serie de armas colocadas de igual forma tras las armaduras, como si cada armadura dispusiera de un juego de armas para ella. Parecía la armería de los guardias reales. Junto a las armaduras había otro pedestal vacio, por los huecos dejados por el pedestal se veía claramente que pertenecía a otro especie de perchero para armaduras. Claramente había cuatro vacios. Halaf examinó las armaduras. Eran de cuero, de un cuero extraño, mas parecido a la piel de un lagarto que otra cosa. Repujadas en acero parecían muy pesadas. Pero para su sorpresa, el Rubio descubrió al coger una hombrera que apenas si pesaba. Es más era hasta flexible. Pero cuando golpeó con los nudillos la hombrera esta adquirió de repente una dureza insólita. Como si se hubiese contraído para absorber el inminente golpe.
- ¿Qué hacéis hay tortolitos? – Angost intentó soltar una broma para aliviar su estado sombrío.
- Pasa, creo que hemos dado con algo bueno.
Angost cambió el gesto. Al príncipe le encantaban las cosas que rebosaban clase. Todo lo expuesto allí era de una factura exquisita. Las armas, sin llegar a ser recargadas, y a pesar del polvo que las cubría, eran piezas tan bonitas como mortales. Angost descolgó una espada ancha. Le quitó el polvo y descubrió una hoja de acero magnifica. La espada estaba perfectamente equilibrada. La punta describió unos cuantos trazos en el aire silbando.
La sonrisa del príncipe volvió a florecer, parecía que esa espada estaba hecha para él.
Al poco entró la serpiente, el oriental y Tex.
- Valla, si hemos encontrado la armería real.
El cruzado paseó por la estancia y se paró delante de una de las cuatro armaduras. Sus dedos acariciaron el material.
- Es una buena pieza. Esto que veis es piel de dragón.
- ¿Pero los dragones no tienen escamas?
Tex se rió y se dirigió a la serpiente.
- Si tienen escamas, pero a esto se le llama piel d dragón porque es tan casi resistente como una escama. Esta piel ha sido encantada y algo me dice que no es de vaca, tampoco de dragón. El acero que la sostiene, es alto acero templado, o acero encantado. Son unas piezas magnificas. Seguramente, serían las corazas de guerra de la guardia real. Además os vendrán muy bien contra el fuego.
Halaf dio un respingo al oír la palabra fuego. El sabía muy bien de lo que era capaz el fuego. Había sufrido demasiadas pesadillas como para no temerlo.
- Coged lo que queráis, cuando estéis listos abriremos esa puerta y si queréis entrar o iros en ese momento nadie os lo impedirá.

Salieron de la armería. Tex sostenía un papiro en la manos.
- Uno de vosotros que lea esto.
Primero lo leyó Halaf. Cuando terminó le dieron ganas de reírse, no pasó nada de nada. Y le cedió el pergamino a Tyrok. Como con el rubio no pasó nada, luego probó Angost, aquel al que todos llamaban el príncipe. Pero el resultado fue el mismo. Fue el turno del Tahúr, pero al igual que el resto no pasó nada de nada.
Yasuo agarró el papiro y con voz fuerte comenzó a leer:

Cuando la sombra aceche estos muros resurgiremos.
Cuando el Mal despierte de su sueño dorado para desafiar al mundo, volveremos.
Prestos a nuestros juramentos no abandonaremos nuestro deber
Ni aun cuando la muerte nos lleve.
Regresaremos para terminar aquello en lo que fracasamos.
La corona de Mitril y la reina de corazones
Volverán a lucir engastadas la una en la otra
Una sola pieza al servicio de nuestro señor, rey otrora.
Oh mísero de mí, fracasado y vencido
Veo como al trono a la que juré lealtad ha sucumbido
Y como un ladrón escapo llevando conmigo la esperanza
Como una madre cuidaré el fruto de la venganza.


Para sorpresa de todos, Yasuo había leído a la perfección el texto. Las erres sonaban con toda facilidad y frescura. Su tono de voz, normalmente ridículo, era un torrente fuerte.
Un ruido, como un crujido sacudió la puerta doble repujada en bronce. Una de las estatuas que lo flanqueaba terminó por caer del todo. El estruendo fue terrible. Si por alguna razón la bestia que aguardaba tras esa puerta no se había percatado de su presencia, ya no podían decir eso. Ese ruido habría despertado a un dragón.
La mole indagadora le dio un empellón a las puertas dobles. Se abrieron renegando. Todos enmudecieron. La sala del trono era una cúpula enorme. De sus paredes cóncavas caían algunas gotas de agua aquí y allá. Si bajaban la mirada fueron encontrando musgos colgantes con raíces que se encaramaban a los altos pilares que sujetaban la bóveda. Pero eso no era lo que los dejó sin habla. Montañas de oro cubrían el suelo hasta asfixiar las bases de las columnas, engullir todo el suelo, y sepultar el enorme trono que sacaba las puntas del respaldo allá al fondo, encima de lo que sería un enorme pedestal. El oro, disimulaba la escalinata que llevaba hasta la silla real. Había toneladas de oro, joyas, bagatelas y orfebrería para hacer rica a toda la tierra media. Era un tesoro digno del mismísimo Smaug.

Out roll.
Bueno aquí os dejo.
Hay cuatro armaduras en la sala
Características
Av 6, - 2cp, - 1 movimiento. Fuego hace la mitad de daño. No penaliza al montar.
Yelmo completo, - 1 cp adicional si se lleva puesto.
Armas. + 2 cp. + 1 al daño. Cualquier clase. Podéis coger lo que queráis.

Estáis delante de la puerta abierta por Yasuo. Como han dicho los indagadores podéis largaros ahora o entrar con ellos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Lun Feb 16, 2015 9:07 am

- Por todos el dios Azar! Ahora si que no me cabe duda que este existe! Que Yasuo sea el hijo de un Rey, si que no me lo esperaba- Yasuo miro a Angost- SIn menospreciarte, amigo! no me lo esperaba, realmente de ninguno de "vosotros"- Angost rio por su broma a la vez que les guiñaba un ojo a todos.
Al colocarse la armadura y coger esa espada larga y elegante, se sintio poderoso, muy poderoso. Miro a todos con una sonrisa bobalicona en su cara. Angost volvia a ser el mismo. -Mirad no se si cuando acabe todo esto y nos carguemos a todos esos orcos los guardias nos dejaran pasear por las calles de Tharbad con estas cosas- Su discurso pesimista habia cambiado- Asi que mejor lo disfrutamos aqui abajo...que os parece? - Angost siguio con su sonrisa boba en la cara.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
Abdulfin
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 396
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Mar Feb 17, 2015 3:08 am

Las dudas asaltaron mi mente, no me lo podia creer, ¿por mi sangre corria el linage de unos reyes?, no terminaba de concevirlo, todo aquello era una locura y lo mas que me intrigaba era que habia podido leer aquel texto sin problemas de acento, como me gustaria a veces no tenerlo, pero sabia que no podia ser asi, con lo cual disfrute de cada palabra que salia de mi boca como si fuese la ultima.

Todo aquello me venia grande ahora mismo, asi que directamente le pregunte a los indagadores... ¿sabeis algo de mi pasado que desconozca, como he podido leel ese texto sin mi acento, hay alguna manela de quitalmelo?. Esperaba con ansias sus respuestas mientras iba pertrechandome la armadura, las armaduras eran asombrosamente bonitas, llenas de polvo pero no habian perdido su encanto de antaño.

Mientras la armadura iba siendo parte de mi, mi ojo siguio un destello de la antorcha que habia reflejado un precioso mandoble que colgaba de la pared, parecia que me estuviera llamando. Termine de ponerme la armadura con ayuda de mis compañeros, e instintivamente lo asi del mango con las dos manos, de el salio un leve y fino sonido metalico al sacarlo de su anclaje, dicen que lo que mas se graba en la mente de cualquier animal es el sonido, y ese me recordo a una casa de un rico que contrato al circo entero para celebrar el cumpleaños de su hijo pequeño, en la cena, la cual no estaba invitado pero si me infiltre sigilosamente, escuche ese mismo sonido, y no era otro que el rozar de los dedos en unos vasos trasparantes, segun me entere despues que ese materia era cristal, asi que decidi ponerle nombre a aquella arma, de ahora en adelante se llamaria Silvido.

Angost, sabes que os seguilia hasta la muelte y puede que dentlo la encontlemos, asi que mejol manela si este es nuestlo destino que hacel-lo al lado de mis camaladas, y otla cosa que he estado pensando, si salimos de aqui me gustalia que Clalisse me hiciela un palche pala el ojo, cleo que me quedala bien, no es que tu ojo no me lo vaya a ponel mas quelido Lothal, pelo ya que no tengo no esta de mas tenel un palche jeje... Intente poner un poco mas de humor a ese momento antes de entrar en accion, necesitariamos de todo nuestro poder para enfrentar a ese mal y la voluntad y el animo serian unos grandes aliados para esta empresa.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Mar Feb 17, 2015 8:29 am

Los tres indagadores se colocaron al frente. Tyrok miró a Lothar, llevaba el escudo más grande que hubiese visto la serpiente.
- ¿Hay alguien ahí detrás?
- Qué simpática la culebra. No me toques las narices Tyrok.
Se veía claramente que Lothar no tenía ganas de fiesta. La serpiente sabía que el tahúr no era precisamente un cobarde, pero le hacía gracia ver ese semblante escondido tras el escudo asomándose a la boca del lobo. Yasuo por su parte había decidido optar por el ataque total. El mandoble era tan largo como el mismo oriental. Si no hubiese sido por la armadura estaría ridículo, pero la coraza le daba el aspecto de un fiero campeón con su acero.
-¿Listos? – Tex miró a cada uno de los ladronzuelos.- No tenéis porqué entrar.
- No somos de los que dejan las cosas a medias.- Halaf miró a Tex y no dijo nada más. Estaba clara la determinación de la banda del sastre.
Las puertas se abrieron de par en par. Las antorchas iluminaron la enorme sala. Ante ellos un mar amarillo de olas doradas y suaves costas que refulgían con las llamas. Un ruido los sacó del sueño dorado. Una exclusa se abrió en el techo. El tubo metálico había perforado una de las paredes de la bóveda, por su boca empezó a escupir oro. Monedas y más monedas caían en una cascada maravillosa.
- ¡HEMOS VENIDO A ACABAR CON EL MAL QUE SE ESCONDE TRAS ESTOS MUROS, MUESTRATE!- Tex habló con la autoridad de un rey. No se sorprendieron del tono, sino de la fuerza con a que el indagador convocó a la bestia.
Una risa gutural reverberó en la cúpula.
- JA JA JA JA. AL FIN HABEIS LLEGADO.
- ¿QUÍEN ERES, MUESTRATE DE UNA VEZ? – Tex no se amilanó
- YO SOY LA MUERTE QUE LLEGA DESDE EL AIRE, YO SOY AQUEL QUE LUCHÓ CONTRA EL DIO ARAÑA Y SOBREVIVIÓ, YO SOY AQUEL QUE ES FUEGO.
El mar amarillo empezó a convulsionarse. La marea de oro avanzó hacia ellos, algunas monedas rodaron hasta sus pies. Era la primera vez que el oro les asustaba. Lentamente una enorme cabeza emergía chorreando monedas. La mitad de la cabeza era una pieza metálica. Enormes tornillos dorados se incrustaban en el metal para agarrarse al cráneo. Un rubí del tamaño de un puño hacía la veces de ojo. Engastado en la pieza metálica refulgía con fuerza a la luz de la antorcha. La otra mitad de la cara estaba cubierta de escamas viejas y ralladas. Su único ojo miraba a los insectos de la entrada.
- YO SOY SGRONG, EL FUEGO ROJO HITHER, EL TERROR DE LA CORTE DE THANDOR, EL DRAGRÓN QUE TU MAESTRO HIRIÓ EN LA PATA IZQUIERDA. LÁSTIMA QUE NO HAYA TENIDO LOS REAÑOS PARA VENIR ÉL. CUANDO ACABE CON VOSOTROS LE HARÉ UNA VISITA A SU MONTAÑA.
El calvo echó un vistazo a la banda del sastre, como se temía estaban petrificados. Rechinó los dientes y giró la cabeza de nuevo a la bestia. Empezó a entonar un salmo.
El dragón empezó a mostrarse entero. Una pata metálica articulada arañó el suelo y elevó a la bestia. Hasta ponerla a cuatro patas. Su tamaño no le permitía incorporarse del todo en la bóveda.
- VENID A MORIR, HACE MUCHO QUE NO COMO.
Pero para sorpresa de todos una voz se coló en la conversación de la bestia y Tex.
- Dime poderoso dragón. – Hasta él mismo se sorprendió.- ¿Realmente soy el hijo del rey de Tharbad?
La bestia miró con su único ojo al ojo de Yasuo. Sus fauces parecieron sonreir.
- SI. TU ERES SU HIJO. VERTE ME PRODUCE UN INMESO PLACER. HAS SUFRIDO A LO LARGO DE ESTA VIDA COMO CASTIGO POR EL AGRAVIO QUE TU PADRE ME HIZO.
- TU MATASTE A MI PADRE. TU REEDUJISTE LA CASA DE THARBAD Y TE APROPIASTE DE SUS TESOROS. COMO PUEDES HABLAR AGRAVIOS.
- Tu padre, me encerró aquí. Así que yo te he castigado, me ha costado mucho, dejarte tuerto, casi cojo, casi manco, sin la mitad de los dientes. Ese acento tuyo que tanto te gusta. Ahora no lo tienes, porque quiero entenderte.
JUAS JUAS
BASTA DE CHARLA.- El dragón cambió su tono casi amable por uno amenazador.- SI TE HE MALDECIDO Y TAMBIEN CONDUCIDO HASTA AQUÍ.
ME COSTÓ VEINTE AÑOS ENCONTRARTE. DESCARTAR JOVEN TRAS JOVEN, HA SIDO UNA LABOR LARGA Y TEDIOSA. PERO AHORA, MEE HAS LIBERADO. COMO RECOMPESA POR ELLO. TE DEJARE QUE HABLES COMO UN PRINCIPE ANTES DE MORIR.


Un grito de guerra terminó con tanta parafernalia. La Mole se había lanzado contra la bestia. Saltó encima de una cresta de oro y rebotó de otro poderoso salto. Aterrizó justo delante de la pata delantera del dragón. Su cuerpo despedía un color rojo vivo y su mandoble brillaba de excitación. La hoja se incrustó hasta casi seccionar la pata.

AARRRRRGGGGGGGGGGGGGGG.

El monstruo se elevó y su cabeza se estrelló contra el techo. Con el muñón y la garra colgando, sin importar la violencia del golpe; el dragón reventó a la mole con su enorme rompecabezas improvisado. El cuerpo del gigantón salió despedido del campo de visión de los diminutos personajes. Fue entonces cuando Tex entró en escena. Si Mole Brillaba de color rojo, Tex empezó a adquirir un tono luminoso, al principio amarillo muy claro, luego el indagador desapareció para convertirse en un dios de la Luz.

Todo se desarrollaba muy rápidamente. El calvo no dejaba de rezar. Sus brazos en equis se aferraban a los hombros, daba la sensación de ser un demente.
Tex, o lo que fuera ese ser no dejaba de crecer en fuerza. Entabló un combate con la bestia. Ahora que la miraban, estaba tuerta. Había perdido el enorme rubí.
De pronto, la Mole resurgió de las montañas de oro.

- LARGAOS DE AQUÍ, CORRED INSENSATOS.
Tras lo cual se volvió a abalanzar sobre el dragón que estaba manteniendo a raya al dios vengador en el que se había transformado Tex.
Angost salió de su ensimismamiento y le dio un codazo a su rey. Él también se había quedado frito.
Estaban todos listos y armados, era el momento de tomar una decisión, hacer caso a la Mole y salir corriendo, o quedarse y luchar.


Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Tyrok
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 392
Fecha de inscripción : 28/04/2009
Edad : 37

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Mar Feb 17, 2015 7:06 pm

La Serpiente no tenía demasiadas opciones, sus compañeros se habían armado como los guerreros que eran, pero el se negaba a ver la evidencia de que caminando con una armadura como aquellas y con aquellas bellas armas sería mucho más útil, pero a el no lo habían enseñado a combatir, sino a asesinar, y el mismo se consideraba un asesino.
Sus compañeros iban pertrechados con armaduras de inmejorable factura, parecían hechas especialmente para esta contienda, pero Tyrok no sería más que un objetivo más que poco o nada le duraría a aquella inmensa bestia venida del averno.
Había escuchado historias acerca de los dragones, y aquello era sin duda uno de ellos, se decían extintos, pero al parecer aun quedaba uno, siempre quedaba uno escondido en su miserable madriguera esperando ser despertado para llenar de caos los alrededores. Muchas eran las armas con las que contaban aquellas criaturas según las historias, pero su arma más poderosa era su capacidad de escupir fuego, Lothar, Angost, Halaf y Yasuo llevaban armaduras capaces de combatir sus dentelladas y aquellas llamaradas, pero La Serpiente no era más que un gusano que poco o nada podría hacer con su fuerza y dureza.
Desconocía el honor, pues no había sido educado en ese valor, solo conocía el robo, la muerte y el asesinato como medios de vida. Pero algo había en su interior que le pedía en su interior que se quedase a combatir junto a los compañeros con los que tantas aventuras había vivido, desconocía cual era ese extraño sentimiento que le empujaba a hacer tal estupidez, tal fuese ese honor del que había oído hablar, por un momento sus píes parecían hacerse de piedra y le evitaban moverse, pero la sensatez se apoderó de él y decidió aquello que era más lógico, alejarse de aquella lucha y rogar porque sus compañeros decidiesen hacer lo mismo y que de lo contrario sus muertes fuesen rápidas y poco dolorosas o que milagrosamente salvasen la vida sin ser malheridos.

- No podemos hacer nada contra esa bestia! Alejémonos! – Gritó a sus compañeros esperando ver un atisbo de sensatez en sus miradas

Tyrok se alejó…

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Abdulfin
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 396
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 18, 2015 1:55 am

NO ES HORA DE TITUBEAR, SI ESTA BESTIA SALIESE CON VIDA DE AQUI SERIA EL FIN DE TODO Y SI PODEMOS SER DE AYUDA, DE POCA QUE SEA, POR MI QUEDARE SATISFECHO CON MI PASADO, ASI QUE AHORA ES EL MOMENTO DE ATACAR. TU, LAGARTIJA, ES HORA DE MORIR, VOY A TERMINAR CON LO QUE EL REY EMPEZO ANTAÑO.

Trague saliva despues de decir todo aquel discurso, las piernas aun me temblaban, pero reuni los arrestos que me quedaban y las obligues a que dieran los primeros pasos, era cosciente que aquella bestia me sobrepasaba en mucho, tanto como mi dedo contra una hormiga, pero la union hace la fuerza, y tenia a mi lado a unos poderosos aliados como los indagadores, ademas sentia la necesidad de acabar con ese ser, habia truncado mi pasado y era hora de exterminar su futuro. No pense en ese momento que podia hacerse dueño del ejercito orco que se encaminaba hacia la ciudad, en mi mente solo se visualizaba una idea bien clara, la muerte de ese dragon, no me importaba lo que me habia hecho en el pasado, solo queria deleitarme con la cascada de sangre que tendria que emanar de su cuerpo sin vida. Era muy cosciente que me podia quitar la vida, pero tenia un atisbo de esperanza de reunir a mis camaradas en un combate a muerte por sus vidas, porque si esa alimaña exterminaba a los indagadores no habria lugar en el mundo en el cual pudiera esconderse de el, y seguramente yo seria unos de sus primeros objetivos, pues no le haria dar muchas vueltas.

Agarre lo mas fuerte que pude la empuñadura del mandoble y me acerque con la cautela que se puede tener siendo una hormiga ante un dedo gigante el cual puede estar a punto de aplastarme, no volvi a mirar atras, no les tendria en cuenta si se alejaban del lugar, daria mi vida gustosamente por mis compañeros, casi sucede una vez y no me arrepiento de aquello, asi que esto lo veia igual que en ese momento, pero a mayor escala, o yo o el mundo, y la respuesta era clara ...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 18, 2015 10:19 am

Un dragon? no esperaba tal enemigo para estrenar su nuevo y precioso equipo. Esto era acaso un sueño? una pesadilla? El habia sido entenado para pelear con hombres, no contra bestias; se acordo ironicamente de su viejo padre y sonrio para si. Que diria su padre contra un rival de tan magna envergadura: Hijo mio, para luchar contra un hombre tienes que tener mucha mas habilidad que el para vencer...eso o tener suerte, pero para luchar contra un dragon, solo hace falta una cosa...o dos... tener mucha fuerza a la hora de impactar contra su coraza y un par de cojones para acercarse... la habilidad es para luchar contra los hombres...
Osea que su gran habilidad no le serviria para nada, lo que le dejaba una fuerza, bastante mediocre, para lo que debia ser un guerrero, como podia ser Halaf; y los cojones, cosa que a pesar de ser ladron, nunca le habia faltado, pero un exceso de testiculina unido a una fuerza mediocre, daba como resultado... un suicida. Angost volvio a sonreir.
Las palabras de Yasuo le hicieron gracia: escapar esa criatura? si lleva aqui encerrado años... !
-VAyamonos de aqui- Dijo la serpiente. - No, la serpiente no tiene exceso de testiculina- Penso Angost, nuevamente sonriendo. Era curioso que estando tan cerca sus muertes, no dejaba de hacerle todo gracia, como una jodida ironia de la vida- Puto Azar- Penso y volvio a sonreir. - Que hacer... suicidarse? correr como un cobarde? Miro su espada larga, miro la coraza que cubria a la bestia en forma de escamas y le parecio ridicula. Miro sus garras y sus colmillos, luego miro su armadura y su escudo, nuevamente les parecieron ridiculos. Que hacer contra una criatura contra la que solo puedes luchar si eres un tarugo? Parecia inteligente... negociar? eso se les daba bastante bien... ups! en ese momento una de las garras del dragon estaba colgando, tras un sablazo de uno de los Indagadores:
- A tomar por culo la diplomacia- Penso y como no...volvio a sonreir.
Miro a su derecha y a su izquierda. Un aterrorizado Tyrok, un envalentonado Yasuo, un paralizado Halaf y un enigmatico Lothar.
Angost agarro con fuerza su espada y su escudo, para lanzarse por la bestia... puto Suicida! - Penso...y sonrio.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
Haral
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 835
Fecha de inscripción : 28/04/2009
Edad : 37

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 18, 2015 1:14 pm

Menudo premio el de la armadura. Era magnífica. Tanto como la espada larga y el escudo que cogí. No creí que pudiera haber armas y armaduras de tal calidad. Me creía un autentico héroe capaz de abatir a cualquier enemigo. Me sentía invencible.
Pero poco me duro la dicha. Un dragón tras unas puertas, y Yasuo hijo de un rey. Que digo un rey, de mi rey. El rey de Tharbad. Increible.
En cualquier caso increible o no había dos buenos motivos para quedarme allí y luchar.
Uno era el tesoro. ¿Qué clase de ladrón seria si ante un tesoro así no levantara la mano para coger un poco?. No. Yo no me iba de allí sin oro.
Y dos y más importante. Yasuo había dado su ojo, dientes y algo más por protegernos. Por no traicionarnos. ¿Iba yo ahora a dejarlo en la estacada? No.
Angost luchaba, Yasuo luchaba y yo lucharía.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 18, 2015 10:24 pm

Tyrok trepaba por la pared. La armadura le restaba capacidad, a pesar de ello se encaramó a una repisa y observó a sus compañeros. Lothar había soltado el escudo y corría como un loco tesoro adentro, abandonando la lucha. Sus compañeros se batían con la bestia a la izquierda de la sala mientras el Tahúr corría a la derecha. Yasuo escaló la primera montaña dorada para descender a un valle de oro y vuelta a empezar. O eso creía Tyrok, porque dejó de ver al oriental. El dragón acosado por dos flancos barrió con la cola las dunas provocando un terremoto. Angost se levantó para esquivar de milagro la cola de la bestia. Por su parte Halaf, por azar mas que por destreza, había aterrizado delante de la pata trasera del dragón. Era su oportunidad. Descargó con fuerza su acero. La espada rebotó como si hubiese golpeado a un castillo.
Tyrok se giró a la pared visualizó el siguiente movimiento. De un lanzamiento se agarró a un saliente, aprovechó el balanceo para impulsarse con las piernas y auparse a otro saliente. Volvió a mirar a sus compañeros.
El gigantón profirió un grito de guerra, la serpiente apartó la vista. Esta vez el dragón se anticipó a la mole y de una dentellada lo partió por la mitad. Miró de nuevo a la pared, fue a izar una mano pero un temblor le hizo acurrucarse en su repisa. Del techo empezó a entrar agua. Se desprendieron algunos cascotes, pero por suerte no le alcanzó ninguno. La cuerda estaba a un paso… volvió a mirar.
Angost no aparecía por ninguna parte. El rey oriental imbuido por una fuerza misteriosa saltó de una duna con su mandoble por detrás de la cabeza… Tyrok albergó esperanzas parecía un golpe épico, pero el mandoble no penetró la piel del dragón y el oriental calló de espaldas desapareciendo en un infierno dorado. Halaf rulaba duna abajo escapando de la cola. De pronto el tahúr apareció bajando por uno de esos montones de monedas, escapó de milagro de un cascote pero tropezó y desapareció de la vista de la serpiente.
El agua le salpicó en el rostro, una nueva vía se había abierto en la bóveda. No había que ser muy listo para saber que esto no pintaba bien. Tyrok se encontró en una tesitura un par de pasos más y alcanzaría el túnel o podía bajar y unirse a sus amigos…

Angost se sacudió las monedas de encima.
< ya está bien, quieres jugar pues juguemos >
El príncipe usó toda su habilidad, le dio su mejor golpe. Se impulsó en un cofre saltando y girando a la misma vez. Trazó un arco con el brazo y acompañó el golpe con la cadera. Su padre hubiese estado orgulloso de él. La espada se estrelló con violencia contra escama. El acero se combó de tal manera que Angost temió que se partiera. Sintió que el hombro se le iba salir del sitio. La crudeza repercutió en el príncipe con un efecto de causa reacción. Soltó un alarido de puro dolor. Un aviso de lo que estaba por llegar, el golpe le había dolido más a él que al dragón.

Yasuo. Estaba perplejo, le había dado un golpe como para decapitar a una vaca y nada. Se levantó del suelo, asió su mandoble, esta vez a media espada. Volvería a trepar a otra duna y lo ensartaría. De pronto vio un retrato, una pareja y un niño. No tendría más de dos años. Sus manos protegían lo que consideran importante, imprescindible, su hijo. Seguramente su padre habría dado la vida por su hijo, ¿pero querría el padre que la diera su hijo? Fue un pensamiento raro. O eso parecía decir el cuadro. Trepó por la duna, a su izquierda Tex se recomponía. El dios de la luz también sangraba. Escupió o más bien vomitó sangre. Tiró su escudo y aferró su espada con las dos manos. La salmodia del calvo continuaba a pesar del estruendo. Tex se lanzó contra la bestia sin previo aviso. El dragón no iba a darle cuartel, aquello era una lucha titánica.

Halaf estaba tumbado boca arriba, tenía una sonrisa en los labios, y unos labios en el pensamiento. Carisse.
Se acordó del fuego rojo y de su boca…
Se levantó y miró al dragón, tendría que volver a subir una duna para asestarle un golpe. Tardaría el mismo tiempo más o menos en regresar a la puerta. Busco a Angost, el maestro no aparecía. Al que sí que vio fue al tahúr. Había cogido algo, lo llevaba envuelto en la capa, era gracioso verlo corriendo duna abajo. El si que se había comportado como un ladrón.
< Que hijo puta el tahúr, corre Lothar corre>
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Lun Feb 23, 2015 9:15 am

Yasuo trepó a lo alto de la duna dorada. Su mandoble parecía una aguja en comparación con e dragón. No se lo pensó, saltó por encima de la bestia con el mandoble a media espada con intención de clavárselo. En su cabeza solo había una cosa matar o morir….
La oportunidad de Angost no se hizo esperar. La pata del dragón se colocó justo donde él quería. Le asestó un hachazo con todas sus fuerzas, la espada se quedó clavada en la parte posterior. Angost vio como el acero se iba con la pata del dragón, como si su hubiese clavado una insignificante astilla. El bicho se alejó de él dejándolo desarmado. El príncipe lo tuvo claro en ese momento. Pies para que os quiero. Comenzó a trepar por una duna dirección a la salida. De pronto, Angost, se dio cuenta de que el techo comenzaba a venirse abajo, tenía poco tiempo para salir de allí. No veía a nadie, solo al dragón dar zarpazos y dentelladas aquí y allí. De pronto vio a Halaf.
- ¡Vámonos esto se viene abajo!
Los dos comenzaron a huir, un cascote estuvo a punto de acabar con la vida del Rubio, la salida no estaba cerca. Vieron al Tahúr como alcanzaba la puerta y salía por ella. De pronto Angost se deslizó duna abajo. Cuando se levantó tenía asido el puño de una espada. En vez de tirarla la sujetó por debajo de la cruz, aferrando fuertemente la vaina. Al instante supo que era una buena espada…

Tex amagó por poco el golpe, la dentellada estuvo a punto de partirlo por la mitad como a su compañero. El cuello de la bestia se dejó acariciar por el acero del indagador. La hoja envuelta en fuego se abrió paso por el gaznate hasta abrir una severa brecha. Media sección transversal apareció tras salir la espada. La cabeza de la bestia dio un par de bandazos y a punto estuvo de separarse del cuerpo….
Yasuo aterrizó entre los omoplatos de la bestia. Y aprovechando la fuerza del salto hincó su mandoble entre los hombros. El acero se hincó profundamente y la bestia se convulsionó. Yasuo caía desde una distancia considerable al suelo. La bestia caía con él…
Halaf se giró para ver el estruendo. La bestia aterrizaba con toda su envergadura sobre e indagador. El rubio vio como una losa de carne escamas y hueso sepultaba al dios de la Luz. Intentó buscar a su amigo con la mirada en vano. El príncipe le dio un codazo y le instó a seguir a escapar de allí.
- Vamos amigo no es el momento de mirar atrás….
- Pero Yasuo sigue ahí dentro.
- No podemos hacer nada por él…..

Out roll.
La bóveda se viene abajo sin piedad. Halaf y Angost tienen que hacer una tirada de movimiento 6 maniobras de movimiento tn 6 para salir de la sala antes de que el edificio se venga abajo.
Yasuo por su parte, al cual se le ha aparecido Eru en forma de indagador tirando para arriba dos veces. Tiene que sacar 12 aciertos de movimiento tn 6 para salir de allí.

Angost y Halaf y Yasuo tienen tres intentos para salir de allí antes de que la bóveda se venga abajo.
Cuando hagáis las tiradas, si llegáis a la tercera y no habéis salido tendréis que haceros tiradas de ataque de cascotes.
Primera tirada de 1d10 para determinar los cascotes que os caen.
Segunda tirada 1td10 mas tantos cascotes como os han salido. Daño mas 4

Ejemplo:
Hago primera tirada y me sale un 6
Segunda tirada
7 dados d 10, tn 6, daño más 4
Se supone que el daño es general.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Mar Feb 24, 2015 5:41 pm

Sintio el frio acero en la mano. No sabia como habia ocurrido, pero de repente una espada se colo en su mano mientras corria hacia la salida, por la que minutos antes habian entrado. Su espada larga nueva seria sepultada con la bestia, clavada en su tendon, pero un nuevo acero brillaba en su mano... Por que la habia cogido? que necesidad tenia? solo pretendia huir, para que necesitaba aquella espada? Fue el quien la cogio? NO, estaba seguro de ello, el no habia hecho por coger aquel arma, fue la espada quien salto a su mano, como si tuviera vida propia. Mientras huia si apenas tuvo tiempo para echarle un rapido vistazo, pero aun asi pudo observar con admiracion la belleza de aquel arma, pues no era una espada normal. Cualquiera diria, mirandola que habia aprovechado que su otra espada habia sido despojada de el, para saltar a su regazo, como una nueva mascota buscando dueño.Esa espada estaba viva y Angost estaba seguro de ello.
Giro la cabeza, para observar como su amigo Yasuo era engullido por una cascada de escombros que caian del techo. Yasuo, un hombre al que , a pesar de ser el descendiente de un Rey, habia sido maltratado una y otra vez por su dios, jugando con su destino una y otra vez, un destino que no habia sido otro que el abandono constante. Solo en esos instantes finales, su Dios se fijo en el para confiarle una fuerza desproporcionada, posiblemente encarnando la reencarnacion de uno de sus poderosos antepasados, pero ya era demasiado tarde.
Y alli quedo Yasuo, hijo de un Rey, sepultado en una tumba de escombros, junto al mas temible y ancestral enemigo de su familia; SGRONG, EL FUEGO ROJO HITHER.
La Bestia que escupe fuego estaria contenta, a pesar de su propia muerte, desconocedora, de que Yasuo, aunque descendiente de un Rey, nunca dejo de ser Yasuo, el Oriental, un ladron que malvivia haciendo Acrobacias y malavares, por la limosna de la gente.
-Esa es tu venganza, Dragon, un pobre hombre, destinado al abandono de su Dios.- Angost entristecio.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
Abdulfin
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 396
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: EPITACIO DE UN PRINCIPE   Mar Feb 24, 2015 9:03 pm

La sangre me bañaba todo el cuerpo, sangre de dragon, un dragon que se convulsionaba con mi mandoble clavado hasta la cruz entre sus hombros, hasta que al final cayo al suelo muerto. Caí bruscamente al suelo dorado, del cual me levante con una piel nueva, decenas de monedas de oro se me habian pegado al cuerpo debido a la sangre del dragon, parecia una armadura deslumbrante al igual que inutil en aquel momento, inutil porque se venia a abajo el techo de la bobeda, los cascotes que cain asi me lo indicaban. Intente correr lo mas rapido que mi cuerpo extenuado me permitia, las monedas saltaban a la par de mis manos, que iban quitandomelas del cuerpo segun corria. Debajo de la cabeza de la bestia pude ver como el brazo de Tex caia sin vida con el puño bien cerrado, escapandose su ultimo alito de fuerza clamando al cielo. Ya casi no me quedaban monedas encima del cuerpo, como tampoco mucho tiempo para escapar, esquive varias piedras, la salida cada vez estaba mas cerca, hasta que una impacto en mi espalda, haciendo que perdiera el equilibrio, pero me mantuve en pie, dos pasos mas y vi una viga que sostenia el trozo final de la bobeda. Las piedras siguieron cayendo, pero esta vez de la viga que sostenia el ultimo trozo de pared, algunas impactaron fuertemente sobre mi, las otras ni las senti, la salida estaba muy cerca, casi podia acariciarla con la mano. Todo se hizo oscuridad.

Alce la mano, todo estaba oscuro, otra mano me cojio la mia, fria como el hielo y una voz susurro en el silencio: Te dije que eras mio, asi que he venido a recoger mi pertenencia y tu sumision por el resto de la eternidad, JAJAJAJA. La voz me era familiar y a la vez heria mis oidos, cuando el quiso empece de nuevo a ver, la imagen del demonio aparecio a un palmo de mi rostro, abrio la boca, tanto que veia como poco a poco podia meterme en ella como si fuera un fideo, pero un destello hizo que me soltara de subito, una imagen surgio de la luz diciendo con voz profunda: Ese es mi hijo y no te lo llevaras. Si quieres a alguien llevame a mi. De la nada comenzo a llover, era como si mi padre estuviera llorando de alegria por poder verme. A lo que el demonio contesto :JAJAJAJA, el padre por el hijo, ese maldito dragon os ha ganado hasta en la muerte, con gusto aceptare. Esta vez el demonio cojio a mi padre por el cuello y lo engullo. Todo se hizo luz.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Miér Feb 25, 2015 9:51 am

No se lo podía creer. La tenía, la tenía….. De pronto tropezó con algo que se le enredó en los pies. Cayó de lado y gracias a eso esquivó una buena piedra. Ruló duna abajo aferrando fuertemente el paquete hecho con la capa. Cuando se levantó utilizó algo a lo que se había aferrado como bastón. Dio un salto y trepó a la siguiente duna. Clavó el ¿bastón? A modo de piolet y alcanzó la cima. Miró hacia atrás, solo vio como Angost y Halaf daban por finalizada su fantasía con el dragón y salían corriendo hacia la salida. No veía a Yasuo. Se deslizó duna abajo. Sin saber cómo se la había colgado a la espalda. Tyrok estaba en la boca del túnel, asomado viendo el espectáculo.
- Rápido Lothar, tenemos que salir de aquí.
Se ató la capa de manera que recogía el preciado tesoro por el que habría arriesgado la vida mil veces. Tyrok no entendía la amplia sonrisa con la que trepaba el Tahúr. Estaba iluminado y prácticamente volaba pared arriba. La mano de la serpiente se estrechó con la de Lothar ayudándolo con el último paso.
Halaf y el príncipe no tardaron en llegar. El tiempo se escapaba y de pronto Yasuo apareció de entre el tesoro. Fue una imagen esperanzadora hasta que el techo se desplomó completamente encima del pobre oriental. Fue el detonante para huir como posesos, todo temblaba como si la tierra se los fuera a tragar. La nube de polvo los asfixiaba pero el miedo los hacía correr y correr. Al final llegaron a las alcantarilla y el suelo dejó de temblar. Se permitieron un breve descanso.
- Yasuo ha muerto….- A Halaf se le quebró la voz y se quedó en silencio.
- Y tú de qué te ríes, cabrón- Tyrók estocó con su dedo el pecho de Lothar.
- Mira.
Sacó el hatillo de la capa, deshizo el nudo y sacó la piedra más grande que la serpiente había visto en su vida. Era un rubí del tamaño de un puño con forma de corazón.
- Pero, pero eso es…
- Si, la Reina de Corazones.
La cara de Lothar era la de un niño con el caramelo más grande del mundo en sus manos. Si el Zurdo me viera. Era su sueño, dar con la piedra y robarla. Qué lástima que no puedas verme viejo. Mira al final lo he conseguido. Durante mucho tiempo la buscamos, pero desde que la perdiera el Manco, nadie supo donde había ido a parar. Con razón que nadie sabía nada…
< Moloch mírame, soy el más grande de los ladrones, tu eres mi señor y yo tu siervo. Deja que mi padre pueda ver que al final lo conseguimos, encontramos la piedra del Zurdo.>
- Pues no es lo único que has sacado.
- ¿Eh?¿qué quieres decir?
- Esa espada tiene muy buena pinta. Halaf señaló con el dedo la espalda del Tahúr.
Se echó mano a la espalda y sacó una espada con una vieja vaina de cuero un tanto ajado y repujado en bronce. Sacó la hoja de la vaina y apareció una hoja rojiza negruzca. Le hacía falta que la templaran y afilaran. Pero se notaba que era un acero distinto. La empuñadura, sin ser recargada, era lisa y elegante, la cruz era otro ejemplo de sencillez y elegancia. Notó su peso y su perfecto equilibrio.
- No sé, se como se ha enganchado a mí, el caso es que se ha venido conmigo huyendo del hundimiento. Dio un par se sablazos y la volvió a guardar, era un buen premio extra, pero él solo quería mirar a su enorme rubí.
- Guárdate eso… Tenemos que irnos.
Salieron a la calle. Se notaba que algo pasaba en la ciudad. Se podía palpar en el aire. No tardaron mucho en encontrarse con alguien conocido. Apoyado contra una pared se recortaba una figura. Al principio no reconocieron la silueta, una cosa estaba clara, los aceros estaba más que listos. La voz del recaudador salió de la figura.
- Al final habéis acabado con ese hijo de puta. Os lo agradezco. Por eso os mataré rápidamente y no os torturaré mucho en el palio.
Dio un paso y creció, dio otro paso y creció aun más y mas. Empezó a llenársele la cara de bultos, su boca se desencajaba para dejar asomar unos dientes largos. Su ropa se hizo jirones hasta desparecer y mostrar una bestia de dos metros y medio. Su piel era escamosa y un tanto repulsiva. Emitía una luz rara fría y traicionera….
Rodearon a la bestia en forma de media luna. Lothar era una punta de luna, le seguía Angost, continuación Halaf y para terminar Tyrok.
El demonio dio un par de pasos mas y eliminó la distancia entre el grupo y él. Por sus pies y por su mirada Halaf creía que iba recibir el envite de la criatura. Le temblaban las piernas, aquello daba miedo… A pesar de haber luchado contra un dragón, sintió miedo. Se recompuso….
Out roll.
Vosotros diréis lo que hacéis.
Juan el bicho va por ti. Y te va a incrustar en la pared con su puño gracias a sus 15 dados.
El resto podeis decir y hacer lo que queráis.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ankalagorn
Ungoliant
Ungoliant
avatar

Cantidad de envíos : 2716
Fecha de inscripción : 27/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Jue Feb 26, 2015 8:59 am

Todo estaba sucediendo demasiado rapido, como si estuviese en una pesadilla plagada de monstruos.Que hacer? antes habia confiado en sus amigos y algunos de ellos habian salido por pies del lugar. La criatura fijo sus ojos rojos y brilantes en Halaf, entonces no tuvo duda de ello. Halaf habria combatido por cada uno de ellos, como si fuera su vida misma la que estuviese en juego. No tuvo ni que hacer fuerza para que la espada saliera de su vaina, cuando puso su mano en ella, le parecio que era ella misma la que empujaba por salir, como si tuviera vida propia una vez mas.
Trato de buscar puntos debiles en aquella criatura, si es que los tenia, la garganta podia ser uno de ellos, pero quedaba demasiado alto para su 1,75.Habria que incapacitarlo, como al dragon,agarro su nueva espada con las 2 manos y Ataco con todas sus fuerzas a la rodilla.

OFF Guardare todo lo que pueda para el daño, no se si era 1 o 2, pero usare la mitad de mi CP para hacer maniobras, en el caso necesario y/o atacar.... y guardare el resto para lo que suceda en el siguiente, atacar o defenderme... huyendo.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://sextopalio.forosactivos.net
Tyrok
Noldor
Noldor
avatar

Cantidad de envíos : 392
Fecha de inscripción : 28/04/2009
Edad : 37

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Jue Feb 26, 2015 3:44 pm

Tyrok giró su mirada en su camino de huída para saber si había acudido la sensatez al rescate de sus compañeros y amigos, así fue como pudo ver al Tahúr, seguido de el Príncipe y el Rubio, todo se iba a la mierda, todo se derrumbaba tras ellos, y el grandillón de ojos rasgados no salía, lo cual entristeció a la Serpiente, no había salido lo cual quería decir que aquella enorme criatura había terminado con él.
Por un lado estaba alegre de ver salir a sus amigos, pero por otro triste al ver que uno de ellos había caído, solo uno, lo más lógico es que ninguno hubiese logrado salir de aquel lugar. Ahora su alma sería pasto de algún general del averno.
Por un lado sentía envidia al ver a sus compañeros, ellos se habían enfrentado a un dragón y habían salido con vida, pero tenía claro que de haber estado él en esa lucha, habría caído a buen seguro, no era tan ducho con la espada como Lothar, Halaf o Angost, además no iba pertrechado tras una armadura de tal calidad.
Íbamos a enfrentarnos a un nuevo mundo, un mundo en el que la dominación orca posiblemente haya triunfado, y esto llevaba a Tyrok a pensar que debía aprender a luchar a marchas forzadas, no era el peor guerrero, pero ni mucho menos el mejor, además su fuerza era escasa y fuera de Tharbad le esperarían a buen seguro múltiples retos que, a buen seguro, precisarían de habilidades de combate mejores que las que la Serpiente poseía, con saber decollar a un hombre descuidado no iba a ser suficiente, sin ir más lejos, un secuaz procedente del averno se interponía en su camino, no había huída posible, aquel ser sería más rápido que ellos, así que tocaba armarse de valor y atacar.

Offrol: Saco la espada esa chachi que nos diste y una de mis dagas chachis en la otra mano. Si me da tiempo le tiro el hechizo ese de +2 al daño pa endiñarle un buen pellejazo y lo bufo con todo, salvo que tengamos que hacer tirada de movimiento que tirare 6 dados, mi golpe ira contra su rodilla para hacerlo caer, me guardo 2 para el daño!
PD: chao continúe y algo más me parece a mi jejeje

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Vie Feb 27, 2015 8:48 am

Halaf retrocedió tal y como le había enseñado Angost. En un primer momento parecía que se fuera a desplazar a la derecha, pero al iniciar el movimiento cambió de dirección con un rápido zigzag. La espada configuraba una guardia alta y el escudo protegía su cuerpo. El resto era cosa del dios del Azar, Halaf se encomendó a Moloch para que intercediera en los dados del destino.
Lothar aferró el puño de su espada con fuerza, temblaba de tal manera que pensaba que se iba a romper todos los huesos por el estremecimiento. Aferrarse a esa espada era lo único que lo mantenía en pie. La bestia avanzó y el Tahúr recurrió a todo su coraje para escapar de la tenaza del miedo que le mordía.
La serpiente no iba a dejar que ese engendro repulsivo se llevase al Rubio, no, ni hablar de eso. El dios de la muerte tendría que esperar algo más. Se adelantó con su nueva espada por delante con intención de meterle más de un palmo de acero entre pecho y espalda. El siguiente paso le condujo a una pesadilla de terror, su mano temblaba como si fuera a desatornillarse del brazo. Y las piernas eran un flan. La bestia pasó por su flanco sin que pudiera hacer otra cosa que no morirse de miedo.
< Vamos a bailar>
Angost dejó que la criatura diera un paso. Por suerte, Tyrok se había quedado rezagado, tenía espacio para mover el acero a placer. Notó como si el aire le golpeara, y como la quilla de un barco rompiendo las olas, atravesó esa invisible maldad. La espada, furiosa y salvaje, cercenó los tendones posteriores de la rodilla del demonio. Salió limpia, como si hubiese cortado mantequilla. El arco y el giro de muñeca acompañado del de la cadera elevaron la espada por encima de la cabeza de Angost. Su enemigo yacía postrado de rodillas, como si fuera un perro. La hoja bajó silbando impetuosa y violenta para alojarse en el pescuezo de la bestia.
La dura vertebra se abrió para recibir la espada de Angost. El recaudador, o lo que fuera aquello se convulsionó dando un gran espasmo. Angost soltó la empuñadura para no quebrarse la muñeca. Derrotado, se arrastraba intentando escapar, refugiarse al amparo de la pared, o vete tú a saber. Un reguero de sangre oscura empezó a manar sin control….

Out Roll
El recaudador se apaga. Notáis como el anillo de vuestro dedo deja de estar vivo. Lo notáis al golpe. Ha perdido su color, ahora es un trozo de hierro oxidado que amenaza con caerse del dedo. Si alguien quiere hablar con el recaudador es el momento. Si no el próximo post en la sastrería. Llegáis casi al alba. A pesar de lo intempestivo de la hora, habéis esquivado un par de patrullas de la guardia. No hay nadie q no esté despierto. Y si preguntáis a algún loco que os encontréis en las calles os dirá que ha habido un terremoto, los hechiceros orcos han hundido el antiguo palacio. Y demás majaderías.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
kang
Gandalf el blanco
Gandalf el blanco
avatar

Cantidad de envíos : 911
Fecha de inscripción : 28/04/2009

MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   Lun Mar 02, 2015 8:40 am

El recaudador se apaga. Notáis como el anillo de vuestro dedo deja de estar vivo. Lo notáis al golpe. Ha perdido su color, ahora es un trozo de hierro oxidado que amenaza con caerse del dedo. Si alguien quiere hablar con el recaudador es el momento. Si no el próximo post en la sastrería. Llegáis casi al alba. A pesar de lo intempestivo de la hora, habéis esquivado un par de patrullas de la guardia. No hay nadie q no esté despierto. Y si preguntáis a algún loco que os encontréis en las calles os dirá que ha habido un terremoto, los hechiceros orcos han hundido el antiguo palacio. Y demás majaderías.

Las campanas de alarma no dejaban de sonar por la ciudad. No era la primera vez que las escuchaban. A todos les vino a la mente el recuerdo del incendio de la ciudad. Angost miraba lo que se escondía tras la piel de recaudador.
- ¿Que eres? ¿De que oscuro infierno has salido?
Angost se acercó a la bestia, su mano rodeó la empuñadura de la espada. Con un movimiento de palanca la espada se desincrustó del pescuezo del demonio. Este se convulsionó.
- Yo soy AGGGGGGG…..
Su cuerpo empezó a fundirse con el suelo. El recaudar se estaba transformado a marchas forzadas, una masa sanguinolenta y parduzca. Angost dio un salto hacia atrás para evitarla.
Miró a sus compañeros, Lothar y Tyrok tenían la cara contraída por el miedo. El rubio respiraba con esfuerzo. Romper el hechizo en el que habían caído le había costado lo suyo.
Se encaminaron a la sastrería. No había ni un alma en las calles, pero había luz en cada una de las casas. Esquivaron un par de patrullas de la guardia. El ruido del metal en el silencio del alba les avisaba con suficiente tiempo. Escucharon claramente como el que mandaba la patrulla les increpaba a grito pelado.
- CORRED MALDITAS HIJAS DE PERRA. EL JALEO EN EL PUERTO NO NOS VA A ESPERAR.
El suboficial espoleaba a los soldados. La curiosidad les picaba, pero no iban a seguir a la guardia. Por esa noche habían tenido emociones de sobra. Un dragón, un demonio, un dios de la Luz… El cansancio se colgó de los hombros de todos como una enorme losa.
La sastrería, por fin en casa…
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Capitulo III Los cinco Gremios   

Volver arriba Ir abajo
 
Capitulo III Los cinco Gremios
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 6 de 6.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6
 Temas similares
-
» El dia loco de Tahu, La pelicula(Capitulo 2)
» naruto shippuden: the new generation capitulo 2 parte 1
» Redistribución de los gremios. Votación del modelo a seguir
» [Capitulo 4]La isla de los Condenados
» Ilustraciones capitulo 17

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Bienvenidos a la 6ª Edad de los hombres :: AVENTURAS :: La Mano y la Sombra-
Cambiar a: