Bienvenidos a la 6ª Edad de los hombres

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  Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada

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Ankalagorn
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MensajeTema: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Sep 19, 2012 8:37 am

Bringwor

Pronto el olor a "mecanismo quemado", como lo habi definido en algun momento Savath, da paso a los olores normales del bosque y la montaña. POr fin se puede respirar bien.
Vamos reponiendo agua en las fuentes naturales que encntramos por el camino. Omar sabe bien donde encontrarlas. Sin duda conoce bien el terreno por el que se mueve.
Tras algunos dias Omar se separa de nostros y nos indica el camino que seguir para encontrar otro poblado escondido.

Al llegar decidimos hablar a los pueblerinos de Omar, para recibir un buen trato, sin embargo algunos lo conocen, pero otros no, por lo que el trato no sera mejor que otros pueblos. La gente del lugar nos miran con recelo, aunque intento comprenderlos, siempre he sentido ganas de aplstar la cabeza de quien me mira mal: Se que soy feo y que tengo cara de salvaje, pero no me gusta que me lo esten recordando continuamente con miradas de desprecio y miedo. Bringwor puede ser civilizado si se lo propone, lo malo es que siempre me lo ponen dificil con esas miradas.
La posada del lugar es de lo mas variopinto. Mientras las miradas de los parroquianos no cesan, un posadero algo extraño y yo diria que retrasado, se nos presenta. Me pongo a su nivel para hacer migas con el: mejor tenerlo como amigo que como enemigo, pues parece que si se enfada, puede ser peligroso. Su mujer, Lucinda, parece mas una cerda lista para la matanza que un ser humano, lo ayuda en sus quehaceres.

No pasa ni el primer dia, cuando empezamos a tener problemas.
ANtes nos hemos dado una vuelta por el pueblo, buscando algo para ser utiles y conseguir algo con lo que intercambiar por enseres necesarios, pero en este pueblo son muy cerrados y no aceptan ayuda extranjera. Los humanos no tardaran mucho en extinguirse. Parece una broma de mal gusto, pero en estos tiempos que corren Frank ha conseguido unir a los orcos, mas de lo que lo estan los humanos, en su ocaso, y eso es terrible.
Tendremos que seguir comerciando con los bacinetes y alguna cota de malla que aun guardo, de la epoca en la que era soldado de Dummer. En este momento recuerdo a RUmeu... que gracioso era el cabron con su acento cerrado.Ahora muerto, como otros muchos amigos y compañeros.
Es a la hora de cenar en la posada cuando aparece una situacion tensa. Una preciosa chica baja del piso de arriba. Si hay algo que me ha enseñado la exeriencia, es que en este mundo una chica hermosa lleva como consecuencia problemas. Esta no iba a ser menos.
Einer no puede ver mujeres solas sin tener que decirles algo, es lo que en nuestro pueblo llamabamos ligon... no... mas bien era moscardon... pues el ligon siempre conseguia a la chica. Einer es mas bien feo como yo, pero ademas de feo es canijo, por lo que las mujeres no suelen ver mucho atractivo en el. Cierto que yo soy mas feo, pero a muchas mujeres les gustan los tipos robustos y salvajes, para sentirse protegidas en este mundo infernal. COn Einer da la impresion que seria la mujer la que deberia defender a alguien tan "poca cosa".

Einer se acerca a la chica y comienza su baile de seduccion. Pronto , como era de esperar, la chica empieza a despreciarlo.Al igual que ella Es tan rancia y creida como tambien se esperaba.
A la ayuda de la chica acuden 5 "listos". 5 machotes que se quieren ganar algo que no conseguiran, pues son tan poco deseables como Einer o yo mismo... incluso menos, pues parecen tristes pueblerinos, que solo pueden ofrecer a una mujer 3 gallinas ponehuevos de las cuales 2 ya no valen ni para caldo.
Mis hermanos y yo no dudamos en acercarnos para amedrentar a los otros 5. Somos superiores, pero sin mi armadura me siento como un niño desnudo. Cualquier mal movimiento podria ser fatal y no quiero avandonar este mundo sin poder mirar a la cara a Frank y que pueda sentir mi respiracion animal cerca de su rostro.
Por lo que intento calmar a Einer y retirarnos del lugar. Mis hermanos me miran con incredulidad, pero si, lo reconozco: he sentido miedo, miedo de no poder vengar a Tiego. De caer demasiado pronto en este nuevo viaje.

Ahora la chica tiene problemas con los otros 5 ligones... o moscones. Me rio por dentro...ojala la violen los 5 por zorra. Steiner esta decidido a ayudarla... no puedo creerlo, despues del desprecio a Einer... Einer? es el siguiente que quiere ayudarla. Ahora si que no entiendo nada. Esta bien. Lo hare por mis hermanos, no por ella. Me levanto tras ellos. Mi miedo se disipa cuando el posadero dice que sera ciego en esta situacion. La chica abre la sesion con una puñalada al cuello de uno de los moscones. Seguidamente enarbolo mi mandoble. Intento subir de un golpe al pobre moscon a la barra de la posada. Para mi esto se ha convertido otra vez en un juego, el de ver cuanto de lejos puedo a mandar a mi enemigo de un golpe. El golpe se estrella contra su cadera haciendola trizas, lo subo del golpe a la barra como era mi proposito, seguidamente trazo un arco con mi espadon desde mi cabeza hacia el hombre, que se retuerce en la barra hendiendolo en el pecho, huesos de costillas y el esternon se rompen, puedo oirlos. Es hombre muerto.
Mis hermanos hacen lo propio con sus enemigos.

La chica agradecida nos invita a una reunion secreta. Tiene que proponernos una busqueda, una busqueda de tesoros, como mas tarde sabremos. AUn queda una semana , puede que mas para que vuelva Omar. Tenemos tiempo.

En la reunion aparecen 15 hombres mas. Parece que el oro va a tener demasiadas cabezas para repartirse. La chica aparece con un deforme guardaespaldas. Un ser tan enorme que dudo que sea humano, aunque algo me dice que si lo es.La chica nos hace saber porque necesita a 15 hombres: un guardian magico guarda el tesoro. No me asusta, ya tengo mi armadura conmigo. Ni un dragon me amedrentaria ahora.

Salimos a la mñana siguiente. Durante el viaje vuelve a ponerse de manifiesto la miseria humana. Disputas inexplicables entre grupos y muertos entre ellos. Pronto podremos hacer menos montoncitos de tesoro para repartir. Durante la noche un ataque furtivo de orcos da como resultado nuevas victimas. Yo me deshago de mi enemigo con facilidad y estoy dispuesto a abatir a un segundo bien acorazado, pero Einer se me adelanta por el flanco como un felino y lo mata antes que yo.
Me siento mal, por alguna razon queria aplastar a esa mierda andante. Me siento triste y protesto a Einer. Queria matarlo yo!


Última edición por Ankalagorn el Jue Sep 27, 2012 7:41 am, editado 1 vez
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Tyrok
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Sep 19, 2012 4:42 pm



- Debo separarme de vosotros unos días, realmente algo más de una semana. Voy a intentar conseguir caballos, nuestro viaje es demasiado largo y mi intención no es otra que hacerlo lo más llevadero posible. - estas fueron las palabras siempre rebosantes de elegancia de el hombre alto, Omar. - Viajad con paso seguro hasta que encontréis un pequeño desfiladero que os conducirá hasta otro pueblo escondido, éste mucho más poblado que el mío y donde a buen seguro os tratarán bien. No podés venir conmigo porque el criador de caballos es demasiado receloso, por eso vive solo.

- ¿Cuánto deberemos esperarte aproximadamente? - dijo Dimmu.

- Una semana, tal vez algo más. Una advertencia, o tal vez, un favor. No dejéis escapar ninguna de estas bestias con vida, si tenés encuentros con ellos es preciso que ningún grupo de exploradores pueda volver y avisar de la existencia de humanos bajo ningún concepto. Por favor haced lo necesario, no pueden descubrir nuestros enclaves.


Aquel posadero grandullón y bobalicón creo que nos resulto a todos gracioso por igual, tan simple como el funcionamiento de un hacha, alto y fornido, aunque algo entrado en carnes, su cabeza estaba adornada por una melena desaliñada y la higiene en él brillaba por su ausencia. Sus negociaciones con Bringwor se tornaban épicas por momentos, los yelmos eran sus nuevas hoyas y una cota de malla, un colador para caldos. Pero aquel hombre debía ser un gran actor, los músculos de sus enormes brazos así lo atestiguaban, y la forma en que se colocó la cota de malla, como el que viste un camisón de seda, ya no dejaban lugar a dudas, era más ágil de lo que parecía. Su edad estaría rondando los 40 ó 50 años.

Myreia, la joven que sorprendía a toda la posada por su belleza y movimientos de soberana sensualidad, era hábil en el manejo de la daga, la clavó en uno de los que intentaban asaltarla con una facilidad y precisión pasmosas. Su poder de convicción parecía hipnotizador, su voz magia. Sus rasgos mostraban que venía del este. Su arma era una daga de filo negro. Iba ataviado con un pantalón de cuero negro y botas con el frontal metálico, sus pechos iban cubiertos por un pequeño pectoral a modo de protección. Nuestra nueva jefa por unos días.

Es-Kar es un gigantón más parecido a un troll que a un humano, también con rasgos orientales. Sus brazos son desproporcionadamente grandes, sin lugar a dudas podría agarrar por la cintura a Einer con una sola mano. Porta a la espalda un hacha de grandes dimensiones, de nosotros tan solo Bringwor podría portarla, no sin esfuerzo.

El viaje a la caza de los tesoros prometidos parecía iba a ser placentero, pero unas veces las rencillas entre los propios integrantes del grupo, aquel enorme huargo con sus ataque furtivos y las emboscadas de los orcos.

Myreia nos advirtió de que el peligro nos acecharía en el interior de aquella cueva, pero que los tesoros que nos esperaban merecían la pena tanto riesgo.

Offrol: os he puesto la descripción más o menos detallada de los pjs principales con los ke os habeis encontrao, al pueblo como podéis comprobar no le he dado demasiada importancia porque no es trascendente. Ademas os he puesto algunas cosillas de Omar que creo que se me olvidaron.
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Haral
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Sep 19, 2012 5:46 pm

Por fin se iniciaba el viaje. Por fin comienza el principio del fin del orco. Sentía mucho entusiásmo. Iniciabamos un viaje que uniría a los humanos de nuevo, para acabar con los orcos....para siempre.

El viaje se está tornando duro. Hemos racionado la comida y sobretodo, el agua. Si no fuera por Omar, lo estaríamos pasando realmente mal.

Omar nos deja. Pero nos indica dónde podemos encontrar civilización. Nos advierte de los peligros, pues una sombra grande nos ha estado rondando sin que hayamos averigüado qué es. Estoy ansioso de volver a tener contacto con humanos. No llevo mucho tiempo en éste mundo pero parece como si hubieran pasado años solo hablando con mis hermanos y Savath. La ausencia de Omar hace que ansíe más ver a algún congénere.

Hemos llegado al pueblo. Está muy escondido y tiene una buena defensa frente a un ataque orco. No hemos visto a la sombra. Pero lo más sorprendente es el trato tan descortés y desconfiado que hemos recibido por la guardia nada más llegar. Esta gente no sabe si existen más humanos en el mundo y al vernos llegar lo primero que hacen es ponerse a la defensiva. No está bien. Deberíamos unirnos, desconocidos y familiares para poder hacer un frente común.
La visita por el pueblo no es mucho mejor. Estoy empezando a cansarme de tanto desprecio. Puedo comprender tiempos difíciles y la desconfianza inicial; pero pese a presentarnos como amigos e intentar ayudar en cualquier labor del pueblo hemos sido despreciados. Ni siquiera el mandamás del pueblo se ha interesado por extranjeros viajeros.
La posada es otro cantar. El posadero me cae bien. Es sociable y entabla conversación con nosotros pese a sus malos modos. Pero no es ofensivo, si no, maleducado con todos en general.

La primera noche en el pueblo y la ví. Era una criatura hermosa. No he olvidado a Cersei, pero parece que ha pasado mucho tiempo desde entonces. Y esta bella muchacha ha despertado sentimientos en mi que creía enterrados para siempre. No es amor. Parece deseo. Lo que está claro es que me gustaría conocerla.
Einer se me ha adelantado. La chica ha sido muy descortes. Esto no es lo mismo que el posadero; ella es inteligente y ha ido a hacer daño. Pero lo peor, la gota que colma el vaso.....son los cinco valientes que se levantan para enfrentarse a mi hermano. El ser humano lleva dentro de sí el sentimiento de destruirse mutuamente por cualquier motivo. Si no es por nuestra intervención, esos cinco campeones habrían dado buena cuenta de mi hermano. Estoy llegando a mi límite. Si el hombre no quiere ser salvado, no me importa ser yo quien acabe con él. Nada se interpondrán entre Frank y yo.
Los cinco paladines descubren ahora su pelaje. Pues mostrando su valentía y cortesía, ahora acosan a la chica. Cuanto más débil es mi semejante, mejor; parece ser su filosofía. Brinwgor parece contento con lo que está pasando. No se si serán los instintos que ha despertado la chica en mí, la repulsión del comportamiento de estos maleantes. Lo cierto es que ya no aguanto más.
Me levanto y le pregunto a la chica si quiere mi ayuda. Si me dice sí, no daré tiempo ni a respirar, si me dice no, los mandaré a todos a la mierda y me iré a mi cuarto y no saldré hasta que regrese Omar. La chica dice sí.
Ni se lo esperan. Desenvaino y corto parte de la cabeza de uno de ellos y después lo destripo de un tajo horizontal. Mis hermanos son profesionales como yo. No ha hecho falta ninguna señal. No ha hecho falta nada. Cada uno a elegido a su enemigo y ha acabado con él de forma rápida.
La chica sigue sin ser cortés. Da las gracias de un modo seco. Pero nos propone un negocio que nos dirá a la media noche. No puedo evitar mirarla como un tonto mientras se va.
El posadero nos insta a limpiar el estropicio. Es lo menos que podemos hacer.
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Haral
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Sep 19, 2012 11:30 pm

Llega la media noche. La espera en el árbol blanco se hace de rogar. Somos los primeros en llegar. En un rato, llega un segundo grupo de unos seis hombres. Después llega otro más numeroso, una decena de hombres. Todos van armados. Aunque su indumentaria deja que desear. Van pertrechados como si hubieran rapiñeado las sobras en los momentos posteriores a una batalla. Por último llega un grupo de cinco. De entre todos, somos los mejores atabiados. Lo que no sé es si éso es bueno o malo, en un mundo como éste.

Entre la oscuridad puedo verla. No llego a definirla perfectamente, pero intuyo su contoneo. El deseo se aviva por momentos. He de refrenarme o puede que ésto me cueste la vida. Una distracción; o por qué no, fiarme de quien no debo, puede costarme caro.
La chica va acompañada de una gran mole humana. Después de haber visto tan de cerca a unos gigantes autenticos, no me atrevo a usar ese adjetivo con él. Pero sin duda, este hombre impresiona.
Mirella es el nombre de la que posee el movimiento de caderas mas sensual que jamás haya visto. Además, la chica es muy hábil con la daga. Nos habla de un tesoro, de unos peligros. Pero yo solo tengo ojos para sus labios, y oidos para su respiración.
Debo parecer un tonto, pués así me mira Bringwor cuando me doy cuenta. Intento interesarme por lo que propone. Con un poco de suerte, Mirella no habrá visto la cara de imbécil que habré puesto al escucharla.
La partida se hará por la mañana.

Al día siguiente bajamos a la sala comunal a desayunar. Mirella y Es-car están allí. No puedo retenerme y me siento a su lado a iniciar una conversación. Intentaré ser pícaro para seducirla. Pero sus ojos me dejan casi sin palabras. Sé que no he sido vulgar, incluso diría que he estado bien. Pero Mirella no se ha mostrado interesada. Ni siquiera recuerdo lo que le he dicho, malditos ojos. Pero creo que voy por el buen camino. No se ha mostrado descortés, esta vez, ni siquiera indiferente. Aunque lo que realmente me hace creer que vamos por buen camino es el arranque de furia que le ha entrado a Es-Cart. En un principio me ha impresionado. Me habría entrado un miedo atroz si no es, por todo lo visto hasta ahora, y porque su furia significa que me estoy acercando a ella. Siento los celos del grandullón. Pero estoy seguro que no son amantes. NO. Eso no podría ser.

El viaje es absolutamente desolador. Creía que estaba viendo lo peor del ser humano. Pero solo era el primer día. Dos rellertas por vanalidades han causado varias bajas en el grupo. Me acabo de dar cuenta de una realidad, triste a la vez que atroz. Estoy viviendo la era del orco. El hombre está en autentico declibe. Bringwor me propone iniciar más peleas entre los grupos. Hasta me parece acertado. Que sea el hombre el que acabe con él mismo. Pero no. No debo hacer nada que pueda enturbiar la imagen que Mirella pueda tener de mí. Creo que el cortejarla no obra solo a mis impulsos de hombre con una mujer. Creo que necesito cortejarla para sentirme humano de verdad, y no la barbarie que estoy viendo allá por donde voy. Cortejar a una mujer como antes, hace sentir que nada malo pasa en el mundo. Me hace sentir que aún hay esperanza.

Esa noche nos ocurrió lo que debería habernos ocurrido antes. Un grupo de orcos y Uruk Hai nos atacó. Cada vez que veo a estos seres, todos mis demonios vuelven a aparecer. Madre destrozada en la cama. Padre desangrandose. Un cuerpo calcinado, que bien podría ser Cersei. Dumer, Rumeo, Akay, y todos los demás. Necesito venganza. Encaro a un Uruk, no me dan miedo. Le golpeo en el cuello, pero no consigo atravesar su armadura. Recibo un golpe en la cabeza. Mi armadura es mejor que su arma, pero esta vez no fallaré. Golpeo su codo cercenandolo e incrusto mi hoja en su costado.
Ahora intento encarar un orco. Pero otro se coloca en mi flanco. Solo me queda intentar matarlos a los dos a la vez. Al que tengo en el lado de la espada consigo alcanzarlo en la cabeza. Un solo golpe me basta. Pero el del lado del escudo es más rápido que yo. Me golpea el pecho sin conseguir magullar mi armadura. Termino golpeandolo con el escudo y lanzarlo lo suficiente como para llegar con mi espada de nuevo. Esta vez no se me adelanta, y lo decapito de una forma perfecta. Tres enemigos muertos. No está mal. Instintivamente miro a Mirella. No mira en mi dirección, y aunque lo hiciese daba igual. Es-Cart tiene media docena de enemigos muertos a sus pies. Algo que anoto mentalmente muy rapidamente.
Entonces me doy cuenta y me siento fatal. No he comprobado cómo están mis hermanos. Afortunadamente están bien. Son los mejores luchadores que he visto nunca.
Hay más bajas en el resto de grupos. Ahora si hay caras largas y llantos. Han muerto por un enemigo común. Me gustaría acercarme a los supervivientes e increparles. Decirles que si no hubieran sido tan imbéciles de pelear durante el camino, nuestro número hubiera sido muy superior. Que tal vez por éso no nos habrían atacado. Y que aunque lo hubieran hecho, habríamos podido acabar con los orcos antes y sin bajas. Y que demonios. Es mejor que nos maten los orcos que matarnos entre nosotros.
Espero que al acabar nuestra misión con Omar hayamos podido cambiar el mundo, porque en los dos días que llevo con los primeros humanos del este......están siendo decepcionantes.
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Abdulfin
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Dom Sep 23, 2012 12:27 pm

El viaje con Omar estaba siendo de lo mas placentero, todo paso que dabamos era para descubrir un sin fin de nuevos parajes. Todo era maravillosamente verde, arboles grandes como torres y el sol reluciente que lo bañaba todo con su calida luz. Pero solo hubo una sombra que nos acechaba como siguiendo nuestro camino. Un gran huargo del tamaño de un caballo de guerra era lo unico que nos inquietaba. Un dia del viaje escuchamos a unos metros unos gritos de pavor, al girar en una curva vimos unos orcos que corrian alocados y pronto vimos el motivo, la gran mancha negra salio entre los arbustos de un gran salto y de una dentellada arranco la cabeza de un trasgo como si nada, lo unico que les quedaba a los orcos era cargar hacia nosotros para librarse de la muerte que les seguia los talones. Pero se estrellaron contra un muro formado por nosotros, raudos dimos muerte a esas criaturas inmundas, el que me encaro cayo fulminado con mi lanza atravesando su corazon. Despues del fragor de la batalla me percate del resultado del combate, no habia que preocuparse por mis hermanos, cada dia que pasaba nos haciamos mejores guerreros, hasta Steiner erradico facilmente a dos de estos seres, los cuales no me cansaba de exterminar. Cada vez que los veia antiguas cicatrices sangraban copiosamente.

Tras unos dias de viaje Omar decidio que su tiempo entre nosotros debia de terminarse para en un futuro volver a reunirnos. El viaje iba a ser muy largo en el tiempo asi que decidio encontrarse con una amigo suyo para que le proporcionase caballos. El hombre-alto nos indico la senda para encontrar un desfiladero el cual nos rebelaria el paradero de un pueblo como el suyo entre las montañas. La sombra seguia merodeando por nuestro alrededor pero sin mas percances que saber que nos seguia. Cuando entramos al pueblo vimos que era mucho mas grande que el que regentaba Omar, pero de momento el oro que portabamos de poco nos iba a servir pues el comercio estaba basado en el trueque como pronto comprobo Montaña. Los lugareños nos miraban con mucho recelo y eso sabia que a mi hermano Bringwor no le hacia mucha gracia, solo esperaba que no nos dieran problemas. Mas bien fuimos nosotros en busca de la guardia con el fin de poder ayudar al pueblo en alguna tarea, pero la respuesta fue muy explicita, - No meteros en problemas-, fue la contestacion de los guardias. Asi pues nos encaminamos hacia una posada, regentada por una gran masa de musculos y grasa, con una melena la cual me recordaba al estropajo que madre tenia para limpiar los enseres de cocina. El posadero, hombre mas gentil que los pueblerinos, nos presento a su mujer, Lucilda, pero mas que una mujer parecia la cerda de crianza de una granja. La estancia la pagamos con una cota de malla que Bringwor le ofrecio, con ella nos aseguraba la comida de una semana, hasta una bañera con agua limpia, la cual raudo como el rayo, Dimmu aprobecho y se metio el primero. Despues de salir mi hermano el agua me recordaba a la lluvia que nos caia en la tierra de los orcos.

Intentamos encontrar una cuerda para mi arco pero fue en fracaso total pues, en ese pueblo, los unicos que tenian eran los cazadores y ellos salian bien temprano. De vuelta en la posada, decidimos cenar pues ya estaba bastante avanzada la tarde y los rayos de sol se habian escondido hacia un rato. El tiempo se paro delante de mis ojos, en ese momento no habia otra cosa delante de mi mas que una figura femenina que se contoneaba escaleras abajo, si las diosas existian no creo que fueran muy diferentes a esa mujer. Se sento en la barra y pidio su cena, el daño ya estaba hecho y mis hermanos empezaron a mofarse de mi cuando me levanta y decido me encamine a seducir a la dama, pronto me di cuenta que era un lago demasiado profundo como para que yo pudiera nadar en el, pero si satisfacción habia quedado saciada. No tardo en levantarse el tipico grupo que deseaba pelea, no tenia miedo pues portaba el uniforme de las tropas de la torre en la que nuestro padre Tiego milito, pero sabia que eso no me daria mucha proteccion ante una espada. Lo que mas me extraño fue cuando Montaña intercedio por mi para sacarme de aquel embrollo. Pero no pude resistirme al ver que la mujer estaba siendo magreada por aquellos indeseables, sabia que me habia espetado, pero mi afan por ayudar al necesitado no me permitia volver la mirada a otro sitio, aunque viera una mueca de alegria en Bringwor por aquella situacion que la joven con ojos rasgados tenia en ese momento. Nos encaramos con aquellos hombres, a lo cual se oyo un gran grito procendente del posadero, - Como me rompais algo de la posado os parto en dos-, y viendo el hacha de combate que sostenia en su mano derecha, la cual era mas grande que yo, sabia que podria hacerlo, pues mas bien el posadero parecia tener aqui en esta posado su descanso del guerrero. Pronto cayeron al suelo sin vida, menos uno que aterrizo casi partido por la mitad en la barra. El posadero nos arrojo unos trapos negros de la suciedad que llevaban para limpiar toda aquella escabechina, y los cerdos fueron alimentados con los cadaveres.

La chicha se presento a nosotros despues de todo aquello, Mireiya fue su nombre, la cual al ver nuestras cualidades para el combate nos propuso trabajo un poco misterioso, pues no quiso revelarlos nada hasta la media noche en la cual habiamos quedado en las raices de un gran arbol. Por las escaleras se escucho unos pasos bastante pesados, mire y solo vi una cintura que se acercaba hacia nosotros, tube que poner mi cabeza casi en mi espalda para ver aquella criatura que mas que parecer un hombre se asemejaba a un troll de las cavernas. Era su compañero de viaje, menuda mole, Montaña le llegaba a la altura del pecho, y no se le veia mucha grasa por su cuerpo, mas bien ninguna. Nos volvimos a sentar en la mesa y fue cuando Steiner intento cortejarla, al grandullon no le hizo mucha gracia pues la jarra de metal que tenia en sus manos la apreto dejandola plana en señal de que debia alejarse. Steiner un poco acongojado, comprendio el mensaje. Si ese apreton me lo hubiera hecho en mi cabeza seguramente me hubiera incrustado los dedos en mi cabeza, el unico consuelo que tenia era que con ese cuerpo no podia ser muy rapido. La media noche llego y decidimos encaminarnos al gran arbol. Fuimos los primeros en llegar, despues de un rato habian quince hombres mas, pertrechados de manera andrajosas y armados con lanzas de rustica fabricacion. Mas bien nos daba la impresion de que ibamos a ser emboscados por estos rufianes que otra cosa. La muchacha nos explico de un tesoro de antaño guardado por una criatura legendaria. La cosa pinta bien, ahora vamos a probar nuestras nuevas fuerzas con un rival que seguramente nos sobrepase, pero el ser humano esta bastante demacrado, unas disputas abusrdas dan con la muerte de varios de los otros mercenarios. A la noche siguiente un ataque orquico nos deja con alguna que otra baja mas. Sin duda es la era del orco pues el humano por si solo va en camino de la extincion.

Despues del combate me di cuenta que mi hermano Steiner iba por mal camino, no es bueno darle con un palo a una colmena de abejas, pues lo mas normal es que salgan a picarte, y eso era lo que estaba haciendo con la muchacha, cada vez que tenia ocasion intentaba "cortejarla", y el gigante cada vez que lo hacia ponia muy mala cara. Sino queriamos tener problemas con el "troll" seria mejor controlar a mi hermano en su empeño de seducir a esa dama.
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Abdulfin
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Mar Sep 25, 2012 1:19 am

Todo tiene un fin, y por esta vez tenia que haberle hecho mas caso a mi hermano que al miedo.
Steiner no paraba de hacerle carantoñas a la muchacha y yo cada vez tenia mas inquietud por despertar al troll de su letargo. Andabamos tranquilamente cuando Montaña se percato que el gran lobo estaba agazapado entre los arbustos, fue una de esas miradas furtivas la que hizo poder ver a la criatura. Aunque me lo indicara donde estaba no lograba a verlo. Pero mi confianza en Bringwor era, es y sera siempre absoluta, aunque se equivoque, presto Steiner le dejos su ballesta, al ver que una simple piedra no habia logrado que la bestia se moviera. Pero justo antes de salir el pivote como un rayo, el lobo salto de su escondite, sorprendiendo a todos. Y como sombra que era asi desaparecio. Mas adelante, cuando estabamos mas tranquilos, se escucho un grito desgarrador. El huargo habia cazado otra vez al mas rezagado de nosotros, mi lanza volo hacia su cabeza, pero solo llego a impactarle levemente en el lomo. Cuando sus fauces estubieron tan cerca que pude apreciar su oscura garganta, Montaña y Dimmu le propinaron sendos golpes en la dura cabeza que le hizo cambiar de opinion sobre darme muerte y sangrante volvio a escapar.

Habia tenido la muerte muy cerca, habia sentido miedo. Pero tambien estaba teniendo otros tipos de sentimientos, repugnancia, asco, desprecio, falto de sentimientos por aquellos que nos seguian; pues habian acabado con uno de sus compañeros y lo unico que se limitaban a mencionar es que habria mas tesoro para ellos. Despues de un rato andando llegamos a lo que era la entrada de una gran cueva. Al introducirnos en ella parecia como los relatos de los viejos de sus experiencias con las mujeres, humedad, oscuridad, gotas que caian del techo y un poco de calor. Pero dentro no nos esperaba mas que la perdicion del tiempo y de la vida. Montaña siempre era el que tenia los sentidos mas agudizados para estas empresas. Su vista no era nada mala, al igual que su oido, pero lo que lo diferenciaba de Dimmu era que el se guiaba mas por el olfata que por otro sentido. Y este lugar no le olia bien, la razon se la dimos cuando señalaron unas telarañas del grosor de un mango de una daga. Los aracnidos que fabricaron esto no serian muy pequeños. Y pronto descubrimos su tamaño, pues del techo de la gruta que media alrededor de unos diez metros bajaron cuatro arañas, no tardamos mucho en deshacernos de ellas, aunque ellas tambien se habian cobrado dos vidas, una de ellas la extermino Es-kar al esperarlo por hacerles perder tiempo, puesto que le habian picado en una pierna. El giganton falto de escrupulos empezaba a crear en mi un sentimiento de rabia por no tener aprecio a la vida agena. Cosa que se le estaba pegando a mi hermano Steiner, decia cosas como las de los que nos acompañaban, estar con esta gente nos estaba sacando el lado oscuro que todos llevamos dentro.

Mis divagaciones me tenian tan ensimismado que no me di cuenta de que otras dos arañas habian atacado otra vez a la retaguardia. Cual gato reaccione y clave mi lanza sobre el torso de una de esas bestias, pero el daño ya estaba hecho. Asi pues decidi que este hombre no merecia morir agonizante entre espumarajos por la boca y convulsiones de todo el cuerpo, gracias al veneno aracnido. Mi lanza atraveso el corazon de aquel moribundo hombre. Largo tiempo seguimos andando por la cueva hasta llegar a una gran avertura, en medio de la caverna caia una cascada de color azulaceo que daba a para en un pequeño estanque. Entre las sombras se pudo escuchar una voz estridente preguntado cual era el motivo por el que estabamos ahi, rapidamente Montaña le contesto que era su tesoro el que veniamos a buscar. La respuesta no se hizo esperar y a la luz de la cascada salio una araña de dimensiones gigantescas, de ella salio una tela que atrapo a Es-kar inmovilizando su enorme cuerpo en el suelo. Saque la espada y me dispuse a quitar las ataduras del oriental, la bestia se encamino hacia nosotros, pero el resto del grupo la rodeo. Su ataque fue rapido y debastador y de no ser por la gracia de Arazör, Steiner habria sufrido una terrible herida en el estomago. Montaña hizo el resto, dejo caer pesadamente su espadon en las mandibulas del ser, Dimmu le asesto otro golpe en la cabeza que la hizo retroceder, la sangre salia copiosamente, ya solo quedaba dar los ultimos sablazos para erradicar a la criatura.

Mireiya nos explico que el tesoro de esta mision no era otro que la cascada que fluia, la cual curaba las heridas y otorgaba longevidad, acto seguido aparecio el huargo, el cual se convirtio en un humano ataviado con una tunica y portando un baston de madera retorcida con una bola oscura en su punta. El nuevo enemigo dio las gracias por acabar con la araña y acto seguido conjuro un hechizo que nos dejo fuera de combate a casi todos, los unicos que aguantaron fueron Steiner y Dimmu que sin pensarlo dos veces se avalanzaron contra el gigante y la chica. De un tajo de carnicero Dimmu sesgo la pierna del mastodonte y cerceno su cabeza a la altura de las orejas. Steiner prefirio esperar a la joven la cual era rapida como el rayo pero la defensa de mi hermano fue mejor, parando su embestida para dejarla sin su bonita cara en el siguiente ataque. Ya solo quedaba el hombre-lobo, este conjuro otro hechizo que derribo a Dimmu, lanzando su cuerpo varios metros atras como una hoja seca. Steiner no pudo contener mas su rabia, bajo a Narnin, la cual se incrusto desde su hombro hasta casi su pelvis, pero el hombre-lobo parecia no sentir dolor. Narnin volvio a volar en direccion a su cabeza, su cuerpo cayo al suelo, parecia sin vida, pero aun se movia, asi que decidimos enterrar sus trozos en diferentes partes por si acaso.

De vuelta al pueblo estube pensando en una cosa, en este mundo no se podia confiar en todo el mundo, amigos como Akay, Rumeu, el capitan Dummer y otros mas ya no los encontrariamos en este mundo, personas de bien y de las cuales se podia aprender, con esto me decia que alguien que mata por el hecho de satisfacer su bienestar no merecia mi respeto, y yo se lo habia dado a ese giganton sin haberselo ganado.
La noche pasada en la guardia vieron unas brasas que posiblemente seria de un campamento, peor lo que no nos imaginabamos es que pudiera ser de orcos, descubrimos que estas alimañas tenian presos en una jaula a varios humanos vestidos solo con unos taparrabos, el campamento no parecia albergar a muchos orcos asi que decidimos exterminarlos. Acechamos hasta su posicion pero en frente nuestra habian dos uruks-hai mirando hacia el lugar de donde veniamos, asi que la sorpresa solo se quedo en los gritos que Montaña daba al salir corriendo hacia ellos. En un suspiro dimos muerte a la primera fila de orcos que se encontraba de pie. El calor de la batalla hizo que mi sangre hirivera de tal manera que me fui corriendo hacia mi sengundo oponente, vi una piedra a que sobresalia medio metro, salte sobre ella y con un impulso mas fuerte aun cai como un halcon sobre mi victima incrustando mi lanza por su boca y sacandola por su espalda. Gritos de muerte detras nuestra, cuando me gire vi que un orco corria despues de haberse desecho de su rival. Despues de un rato corriendo detras de ella nos percatemos que se dirigia a unas antiguas ruinas ......




Última edición por Abdulfin el Mar Sep 25, 2012 11:02 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Mar Sep 25, 2012 4:55 pm

El grupo de aventureros llevó perfectamente a cabo la misión que se les había encomendado, se adentraron en la Gruta de Tailognu y derrotaron a la Muerte Oscura sin demasiadas dificultades, pero había algo con lo que no contaban, el lobo huargo que los había seguido todo el camino, no era en reaildad tal critatura, sino un brujo con pactos oscuros capaz de hacer retorcerse de dolor al mejor de los guerreros, pero no solo eso Myreia y Es-Kar estaban de su parte. Einer y Bringwor se retorcían de dolor en el suelo por culpa de la desgraciada hechiceria de aquel hombre, mientras Dimmu dudaba entre auxiliar a sus hermanos o lanzarse al combate, solo necesitó ver la decisión de su hermano Steiner para derrotar de un golpe certero a aquella mole de músculo que era Es-kar, mientras Steiner hacía lo propio con la joven.

Todo fue a la perfección y la totalidad del tesoro fue para los jóvenes. Durante el trayecto de vuelta el grupo topó con un campamento orco que tenía prisioneras a varias personas, aparentemente salvajes. No dudaron en atacar lo más sigilosos que pudiero, puesto que los superaban en número, pero una de aquellas miserables bestias logró huir malherida, las palabras de Omar resonaron en la cabeza de todos: "No dejéis escapar ninguna de estas bestias con vida, si tenés encuentros con ellos es preciso que ningún grupo de exploradores pueda volver y avisar de la existencia de humanos bajo ningún concepto. Por favor haced lo necesario, no pueden descubrir nuestros enclaves." Todos corrieron tras de la criatura inmunda, la cual los condujo hasta la entrada de lo que parecía ser un antiguo templo de enormes dimensiones, sin pensarlo un instante, todos se adentraron en aquel lugar y corrieron escaleras abajo hasta que la lanza de Einer atravesó al desgraciado ser con un lanzamiento perfecto. Fue en ese momento cuando todos observaron el lugar en el que se encontraban, una enorme sala subterranea de más de 400 metros de longitud y perfectamente iluminada por antorchas, los muros estaban contruidos con sillería de piedra gris erosionada por el tiempo. De repente un enorme estruendo sorprende a todos, un rastrillo de hierro negro y que no deja pasar la luz solar de fuera cierra la entrada a cal y canto. La duda aparece por vez primera en mucho tiempo entre los jóvenes, todos se dan cuenta al calmarse, de que empiezan a percibir algo extraño en el ambiente, hay olor a humedad, pero no es eso lo que los perturba...
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Sep 26, 2012 12:32 pm

Uno ha de sacar lo bueno y lo malo de cada experiencia.
A mi nuestra misión había tenido una buena experiencia; ya había aprendido y puesto en práctica que solo hay una cosa verdaderamente importante en este mundo.....mis hermanos.
Durante todo el viaje había estado intentando impresionar a Myreia con mi actuación. Sus ojos y boca me tenían tan distraido, que he de reconocer que baje la guardia cuando, una vez nos encontramos con el huargo, ella decidió no atacarlo y dejarlo marchar. En una situación normal, en la que habría pensado con la cabeza, éso me habría hecho sospechar. Sería un mentiroso si no reconiciese que una llama se encendió en mi cabeza cuando ésto ocurrió. Pero también sería un necio si afirmase que empecé a sospechar en ése momento.
Todo había salido bien. Habíamos acabado con todo lo que se interpuso ante nosotros. De éso, yo no tenía duda alguna.
Lo positivo fue cuando Myreia y Es-Kar descubrieron su verdadero rostro, y que el huargo no era si no, un licántropo que era quien los dirijía en realidad.
El hecho que hicieran daño a mis hermanos y que mi reacción fuera la de acabar con ellos, me hace sentir bien. Ninguna mujer ni su belleza, hará que dude cuando la vida de mis hermanos esté en peligro.
Sabía que durante el viaje había perdido la gracia que los dioses nos conceden. Sabía que no volvería a ver un rostro como aquel, en mucho tiempo.......pero reaccioné a tiempo y como debía ser. Hubiera preferido enfrentarme al grandullón, y demostrarle al resto de mis hermanos que solo era un hombre y por lo tanto mortal. Tendría una gran capacidad de combate, pero no era imbencible.
Me todo enfrentarme a mis impulsos frente a mis sentimientos. La cosa estaba clara. Dejé de ver a aquella criatura como la mujer más bella que veía desde Cersei. Ahora era un enemigo a eleminar. Ella sería más rápida que yo, así que debería parar su ataque. Me reservaría para lanzar un contrataque furtivo e intentar decapitarla.
Ese fue el resultado del combate, su daga voló hacia mí tan rápida que casi no pude detenerla, y se estrelló contra mi armadura. Lo bueno, fallé por mala pericia no un conflicto interno. Lo malo, pese a tener la cabeza fria, he fallado porque aún tengo que mejorar mi habilidad.
Mi ataque fue rápido, potente pero poco preciso, el golpe se elevó hasta la mandíbula separando por ésa zona la cabeza del cuerpo.
Sin un segundo de respiro evalué la situación. Mi hermano Dimmu había acabado con la masa de músculos, pero recibía un ataque del licantropo que lo mandaba varios metros más allá.
No había tiempo para más. El ser ya había atacado, lo podía pillar desprevenido. Lanzaría un ataque vertical a la cabeza que debería acabar con él. En caso de fallar, podría lanzar un ataque horizontal desde abajo gracias a la inercia del golpe anterior, así podría decapitar al enemigo, un ataque que siempre es efectivo.
Mis pensamientos fueron un adelanto de lo que ocurrió. La cabeza del viejo licantropo yacía en el suelo. Aunque su cuerpo aún parecía tener vida. Solo era cuestión de desmembrarlo y enterrar las partes en sitios distintos.
Pese a todo, aún quedaba el viaje de vuelta............
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Sep 27, 2012 7:29 am

BRINGWOR

La belleza se desvanece en este mundo, tan rapido, para nosotros, como este mundo ha sido conquistado por el horror y la deseperanza. A quien le importa? a mi , desde luego, NO.
Miro el cadaver de la chica con desden. No esperaba ni mas ni menos de ella. Ya lo pense en un principio, pues mi instinto me lo decia. Tarde o temprano, nos traicionaria. Quien, en este miserable mundo, compartiria un tesoro? ni si quiera nosotros, dejamos que los 2 cobardes con vida cojan del tesoro mas de lo que creemos que se merecen. Incluso yo diria que somos hasta buenas personas y los dejamos participar en el reparto. Si esto hubiera sido al reves, nosotros dos y ellos 4, estoy tan seguro que nos hubiesen intentado matar, como que la mierda sale del culo.
Habia acabado con la gran araña y lo dije de corazon: El tesoro, el agua de la vida... pero no hay tal belleza como (mire directamente a la chica.Queria que supiera que su embrujo no tenia efecto sobre mi y a la vez burlarme de ella , como en su momento lo hizo por dentro, cuanto el feo Einer intento conquistarla)... El de matar a la madre de todas estas asquerosas arañas.
Vi su mirada intentando ser indiferente, pero pude ver ese brillo de odio intentando traspasar mi alma. En ese momento disfrute de la situacion.

Bebi agua como todos, aunque despues de hacerlo pense: quien quiere vivir mas años en este lugar? no habiamos hecho sino condenarnos a estar mas años en esta tortura demencial en la que se habia convertido este mundo? Que habiamos hecho?!
Mis hermanos reian, cuando sus rasguños sanaron magicamente, ajenos a este hecho, aunque seguramente mas tarde se percatarian de ello. Observe a Dimmu feliz, al igual que Steiner, que combate tan magnifico nos habian brindado unos minutos antes, mientras Einer y yo nos revolcabamos por el suelo de dolor. Dimmu habia sido rapido como un felino, la Estela Carmesi brillo de una manera tan veloz que ese brillo aun estaba en el aire cuando la hoja ya habia cortado la pierna a la altura de la rodilla de S-Kar. Mientras Steiner habia sido inteligente como el que mas, esperando el ataque desesperado de la mujer y dejando parte de su fuerza reservada para lanzar un contrataque increible y mortal: 2 peligrosisimos rivales, fuera de combate en cuestion de segundos. Mientras me retorcia de dolor, pude ver mentalmente, que mis movimientos habrian sido exactamente esos, si yo controlase sus estilos de lucha... GRRR! maldito mago! ME dejo fuera de combate y me habria encantado partirlo por la mitad. No lo dude y profane su cuerpo...sin vida? No, algo monstruoso corria por la sangre de este ser y por mucho que lo habian hecho trozos, sus ojos aun anunciaban vida en su interior. Que clase de maldicion tenia este hombre? No queria imaginarme en su pellejo, si unos instantes antes ya habia lamentado haber bebido "el agua de la vida prolongada". Segui con lo que habia empezado: meti 2 de mis dedazos en una de las cuenca del ojo, senti la blandeza abriendose paso a la presion de ellos y luego senti la sangre y los fluidos oculares empañandolos de manera calida y viscosa, hasta rodear por completo el ojo, que jugaba con resvalarse de mis dedos y lo saque de un tiron. Mis hermanos me miraron con asombro y algo asqueados, pero no impidio que repitiera la misma operacion con el otro, que salio mas limpiamente, despues de la experiencia obtenida de arrancar el primero. Una vez tenia los dos en mis manos , los tire al suelo y los aplaste con la suela de mi bota.
Todo habia acabado en aquel lugar. Cogimos el tesoro y salimos para no volver.




La nueva gruta no olia a orco, ni parecia estar construida por estos, pero el unico superviviente del campamento orco, que habiamos arrasado minutos antes, habia huido por alli. Debiamos seguirlo, no podiamos dejar a ninguna de esas alimañas con vida:
Tu!- Le dije a uno de los dos cobardes, que aun seguia con vida- Libera a los prisoneros, mientras vamos a por el orco!
Seguramente era lo que estaba deseando oir y no dudo en hacerme caso. No tendria que perseguir a ningun monstruo. Es a lo que se tiene que acostumbrar la gente que viaja con nosotros: a perseguir monstruos, cuando no somos nosotros los perseguidos por otros monstruos.
Me introduzco en la cueva, detras de Dimmu. Steiner y Einer nos siguen de cerca. Que nos deparara esta nueva oscuridad?

Encerrados en una sala! Eso es lo que nos depara. Esto parece una especia de templo subterraneo. Un rastrillo enorme nos cierra el paso a modo de puerta... Que hacemos ahora?
-Quien hay ahi?!- Grito. No recibo respuesta-QUieres jugar conmigo, tio?!- Agarro con fuerza mi mandoble. SIlencio.
-QUe venga el siguiente monstruo...
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Sep 27, 2012 3:53 pm

Ya iniciabamos el viaje de vuelta. Llevabamos joyas y riquezas variadas. Al fin y al cabo nos servirían de trueque. El tesoro principal era una fuente de eterna juventud de la que solo se podía beber una vez y para reponer heridas.

Durante la primera noche Einer me avisó de una hoguera que había precipicio abajo de nuestra posición. Al día siguiene fuimos a explorar. Se trataba de un campamento orco en el que retenía a unos humanos.
Pese a todo mi reciente oido a mis congéneres, no podía dejarlos ahí. Aunque reconozco que la idea de proseguir nuestro camino cruzó mi mente y la de algunos de mis hermanos.
Pudimos acechar de una forma decente y realizar un ataque relámpago. Acabamos con todos los orcos menos con uno.
Mi hermanos emprendieron su persecución. Yo estaba demasiado lejos para alcanzarlo. La confianza en mis hermanos es ciega. Sabía que cualquiera de ellos se podría encargar del orco. Y que yo podría quedarme intentando sacar a los prisioneros de su jaula. Pero de quien no me fiaba era de mí. ¿Y si tenía problemas?. ¿Sería capaz de salir airoso?. Decidí acompañar a mis hermanos aunque sabía que no sería yo quien dira caza a ése ser repugnante.
Cuando fuera más diestro, mis hermanos y yo podríamos dividir las fuerzas. Unos se encargarían de unos asuntos y el resto de otros.
El orco se encaminó a una especie de templo que parecía en ruinas. Aminoré el paso ya no había motivo para correr. Cuando llegué, Brinwgor daba voces y estaba preparado con su marro para tirar abajo una reja que cerraba el paso.....
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Sep 27, 2012 5:31 pm

Dimmu


La construcción el que acabamos de entrar es colosal al mismo tiempo que majestuosa, se nota algo deteriorada y erosionada por el paso del tiempo, pero de cualquier manera es deliciosamente impresionante a la vista de cualquiera de nosotros. Hay algo que no hace cómoda la estancia, es grande, demasiado grande, parece como si estuviese construida para seres colosales, además, la humedad y el frío se clava en nuestros huesos como la lanza de Einer acaba de hincarse en la espalda de ese miserable orco. Algo no termina de gustarme en este lugar, parece como si se percibiese un ambiente sombrío, tengo la sensación de que algo nos está observando, y realmente me jode no saber de que se trata, además de esto, no entiendo porque hay antorchas encendidas por todos lados en una sala de tales dimensiones. Bringwor se muestra nervioso y comienza a gritar y a amenazar con sus típicas bravuconadas, mientras los demás permanecemos expectantes.


- - - - -

El olor a humedad lo inunda todo, de repente un sonido nos hace a todos estar aun más alerta, el sonido es similar al de varias cadenas entrechocando entre sí, parecen avanzar hacia nosotros pero no se ve nada, eso es lo que más me preocupa, parece como si el sonido viniese de todas partes. Agudizando aun más nuestros sentidos, puede percibirse un sonido similar al de una respiración. No sabemos de que se trata. El lugar es ciertamente inquietante.
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Sep 27, 2012 11:22 pm

Como siempre mis divagaciones me tenian absorbido, esta vez eran las joyas que habia cojido del tesoro, y en como las iba a emplear. Ya que mi atractivo hacia las mujeres era nulo y ahora mismo mi poder de seduccion era nefasto, emplearia estas nuevas adquisiciones en la conquista del sexo opuesto.

Cada vez que veia una joya mi imaginacion volaba saboreando las mieles que me podia deparar, pero una vez mis pensamientos fueron truncados al ver un campamento orco que custodiaba a unos humanos en una jaula. Rapidamente todo esto se esfumo y ahora mi unico deseo era el de salvar a esas personas de esas garras. El combate fue rapido y cruento, la sangre de orco bañaba todo su campamento, un orco malherido escapaba del lugar, fuimos corriendo detras de el, vi como el que nos acompañaba daba la vuelta y sin pensar el por que de esa accion segui corriendo.

El orco entro en unas antiguas ruinas y mi adrenalina era tal que hasta que no desclave mi lanza de su espalda no me acorde de los humanos que se encontraban en la jaula. Que torpe habia sido, que falto de experiencia, todavia me quedaba mucho por aprender, mi afan por la venganza sobre cualquier alimaña orquica me habia cegado el juicio, habia dejado de lado a esas personas, pero recapacitando me di cuenta que uno de mis hemanos le habia dado instrucciones de salvarlos, despues me enteraria que fue Montaña quien lo hizo.

El estruendo del rastrillo hizo que nos sobresaltaramos todos, despues se pudo oir el chocar de unas cadenas, mi hermano Bringwor increpo al vacio, raudo cubri su espalda con la mia, Steiner y Dimmu hicieron lo propio y formamos un rombo, el olor a humedad se metia por nuestras fosas nasales como el humo de una hoguera, pero las antorchas no iluminaban algo que pudieramos ver, pero se pudo escuchar una leve respiracion, asi que segui mis instintos y grite al igual que hiciera Montaña : - Muestrate, da la cara, o ¿es que acaso nos tienes miedo?-, no se que respuesta esperaba pero seguramente no nos iba a gustar ...
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Vie Sep 28, 2012 7:54 am

Bringwor

Mis musculos se tensan. La vena de mi frente parece que va a estallar. No se si bajar mi visera o esperar a ver que ocurre:
- Golpea a la puerta con el marro, Bringwor- Dice Steiner.
Se que seria inutil. Mata-Trolls se reventaria contra esa puerta y no se abriria.
Entorno mis ojos para escudriñar en la penumbra. Las antorchas hacen juegos de sombras con cuerpos invisbles del lugar. Nada.
-Bringwor... dale al rastrillo.
No se que se estara imaginando Steiner, pero eso es algo que no sucedera.
-No funcionaria- Intento cortar la situacion abruptamente- Estate atento.
Un sonido de cadenas comienza a imperar en el ambiente.
Que es eso? De donde viene? De todas las partes... mas bien de ninguna...
Nuestro sentido de la vista nos engaña.
-Quien hay ahi? - Hablo a la nada. A las sombras. A los cuerpos invisibles. Se me ocurre la estupida idea de cerrar los ojos para agudizar el oido, de esta manera puede que la vista no me engañe. Abro mis fosas nasales y olfateo profundamente, buscando algo que la vista no me da. Nada. Abro un solo ojo. Lo vuelvo a cerrar.
Parecere gilipollas, pero por suerte mis hermanos estan atentos a todo menos a mi...excepto:
-Bringwor... por que no pruebas a darle con el marro a la ...
- Joder! Steiner. No se en que sueño tuyo golpeaba un rastrillo con Matatrolls y se partia la puerta. Dejalo ya- MIs ojos estan abiertos de par en par.
Debo volver a concentrarme. Cierro los ojos y escucho atentamente. Al mas minimo sonido los volvere a abrir. Steiner parece por fin convencido de que ni voy a golpear la puerta con matatrolls ahora, ni despues.


OFF: es una manera elegante de decirle a Juan, que Bringwor en ningun momento ha sacado el marro, ni se ha puesto a dar leñazos a la puerta. Esto es un error que tuvo al mandar un mail Julio, diciendo que empezase a dar ostias al rastrillo, cosa que como se puede comprobar en mi post, nunca hice.
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Vie Sep 28, 2012 5:23 pm

Escucho la conversacion que llevan mis hermanos, me parece algo absurda por parte de Steiner, una puerta de unos veinte metros de madera y acero no se partiria ni con un ariete. El tintineo de cedenas me habia dejado paralizado porque no se veia nada a simple vista. Intentando ver lo que no se veia solo pude percibir el fuerte olfateo de Montaña, mi vista no da mas de si y el fuerte olor a humedad me tenia la nariz embotada, la lengua pastosa y los ojos empezaban a humedecerse de mas.

No me sentia nada comodo en esa situacion, sin saber que hacer, sin saber donde se hallaba el peligro, parecian las historias de los viejos que contaban en Collado, las de unos seres los cuales ya estaban muertos, con cadenas que les colgaban de los brazos, fantasmas los llamaban, siempre creia que eran cuentos para asustar a los niños, pero despues de ver tantas cosas en tan poco tiempo, ya empezaba a no dudar de nada.

Trague saliva intentando no pensar mucho en esas historias y menos aun iba a contar mis pensamientos a mis hermanos en estos momentos asi que me puse a pensar en que era lo mejor que podiamos hacer, y eso era salir de alli, si nos habian cerrado el paso significaba que nos estaban invitando a entrar. Pues bien, volvia a tragar saliva pues mi garganta estaba seca por los nervios, y les dije a mis hermanos: - Esto es cuestion de salir de aqui y el unico camino posible es hacia delante, nos han invitado a entrar cerrando la puerta, asi que no hagamos el feo de entrar -, mi voz sono un poco temblorosa pero era decidida. Ahora solo faltaba que mis hermanos secundaran mi opinion.
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Oct 03, 2012 4:45 pm

Aquel lugar, cuya salida se nos había cerrado misteriosamente a cal y canto, era un sitio lúgubre y desangelado, que parecía ofrecerse para un descanso eterno, el sonido del tintineo de cadenas no dejaba de sonar, parecía rodearnos por momentos, en ocasiones llevándonos incluso a Algo, y no bueno sucedía allí.

La construcción era sólida y en su momento debió de ser majestuosa, ahora se encontraba algo erosionada por el paso de los años. Las estancias son colosales, parecen estar construidas para seres de cuatro o cinco metros, pero no, aquí no han habitado trolls, salvo por la erosión propia del tiempo, todo se encuentra en demasiado buen estado para que haya sido morado por esa clase de bestias despreciables.

Algo realmente inesperado se dio en una de aquellas instancias, un ser pequeño, de la estatura de un niño de 10 años, pero robusto como un roble y con una densa barba, su voz era tremendamente tosca, aunque parecía un ser jovial y simpático. No tardó en presentarse al grupo como Iturin, perteneciente a la ya casi extinta raza de los enanos, famosos por su gran fuerza y dureza, además de por su habilidad para la creación de objetos.
- Hola amigos! Sacadme de aquí por favor! - fueron las palabras de aquel pequeño hombre. - Llevo demasiado tiempo encerrado en esta celda.

- ¿De cuanto tiempo hablamos? - fue la pregunta de Steiner
- Años amigo, no sabría decirte cuantos pero muchos.
- ¿No has comido nada desde entonces? - preguntó Bringwor extrañado
- Pues ahora que lo dices, no, no he comido nada en todo este tiempo amigo, ni comido ni bebido, lo cual es bueno porque menuda montaña de mierda tendría aquí - dijo el enano mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro

Las palabras del enano, aunque extrañas, parecen sinceras. Tras unos momentos de dudas, Steiner prestó una de sus ganzúas, a la cual doy uso con una agilidad envidiable, a pesar de que sus manos más bien parecían un muestrario de morcillas del pueblo con aquellos enormemente gordos dedos, en apenas segundos, la puerta estaba abierta. Lejos de agradecer a sus rescatadores el que lo sacasen de aquel lugar, el enano se abalanzó sobre un cofre y lo abrió usando de nuevo las ganzúas de Steiner. En aquel cofre se encontraba escondida una preciosa armadura de mithril, un hacha de combate y un escudo, todo grabado con runas. De su mochila salía un sonido de metales entrechocando al colocarsela.

El enano se mostró muy habilidoso, aunque no tanto en el manejo de las armas, su hacha salió volando cuanto nos enfrentamos contra el primer rival de verdadera entidad.

El tintineo de las cadenas seguía siendo incesante, el techo imperceptible.
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Oct 04, 2012 9:01 am

Este lugar huele a muerte. No creo que encontremos a sus antiguos huespedes con vida, al menos no en la vida que conocemos, pues este lugar esta maldito. Los muertos se levantan de sus tumbas, talvez buscando la venganza de sus asesinos que ya nunca encontraran. Sedientos de sangre, abren sus tumbas preparados para devorar a cualquier inquilino que se atreve profanar su morada, en esta ocasion , nosotros.
Hasta ahora hemos encontrado 2 enormes cementerios, de estas criaturas. No se como llamarlos... muertos que viven... muertos vivientes, es la definicion que emplea Steiner, pero talvez deberiamos ponerle un nuevo nombre; ya en su dia se levantaron esqueletos humanos para impedir que cruzaramos una puerta, pero estos son diferentes, por lo que yo los llamo "zondis", en memoria de un granjero borracho del COllado llamado Zondi, el cual parecia estar mas en el otro mundo que en este... durante 15 años parecio estarlo y el pobre cabron no murio hasta el dia que el COllado fue atacado... Cuanto ha llovido desde aquel dia...

EN este lugubre lugar nada es lo que parece. Se puede respirar la magia, ahora que sabemos lo que es. Lo que me lo corrobora es el Enano que encontramos en una celda. Este misterioso ser de leyenda es sin lugar a dudas algo peculiar , pero es que ademas, lleva años, segun el, encerrado y no ha comido nada, ni ha bebido nada; de hecho, desde que estamos aqui, tampoco nosotros hemos sentido el mas minimo atisbo de sed o hambre. Esta claro que una atmosfera magica malvada alimenta este lugar.
Me perturba el enano. Dice que no recuerda como llego hasta alli y no ha viisto a nadie durante su encierro, pero sin embargo sabia perfectamente donde estaba su armadura. COmo sabia que estaba ahi si no ha visto a nadie meterla? De verdad puede oler los metales preciosos, como dicen algunas leyendas (y el mismo)?No lo creo. Parece sincero, pero no puedo dejar de sospechar que sabe algo mas de lo que dice; como si no, podria saber algo asi? Ha tenido que ver algo mas de lo que hasta ahora hemos visto nosotros: Zondis y mas zondis... pero por que no nos lo dice?

Las luces de las antorchas nos envuelven, mientras un cielo irreal nos mira desde lo alto. El cansancio si parece afectarnos. Ha llegado la hora de descansar.
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Haral
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Jue Oct 04, 2012 12:25 pm

Este lugar puede ser nuestra tumba.
El tiempo aquí no parece afectar de una forma normal. Esto solo puede ser mágia. El problema es que puede que se trate de una maldición.
Iturin. Menudo personaje. Este enano me ha hecho examinarme a mí mismo; y darme cuenta que me estoy volviendo como la gente del exterior. Desconfiado. Por éso decidí romper ésas barreras y prestarle mis ganzuas. Puede que incluso aprenda mucho de él.
Lo que me preocupa es que Iturin dice no haber comido ni bebido en años. Y creo que lleva razón. Llevamos aquí horas. Pero las antorchas parecen no agotarse y llevar encendidas desde el inicio de los tiempos. No hemos descendido más de veinte metros, pero no alcanzamos a ver el techo. El cansancio no parece afectarnos. Tampoco tenemos ganas de comer y beber.
Hemos recorrido kilómetros y la salida no aparece por ningún sitio. Lo que me preocupa es ¿cuando salgamos, habremos avanzado en el tiempo?¿tal vez retrocedido?. No lo sé. Hemos cruzado portales extraños, y me parece que meternos en éste lugar va a cambiarnos de una forma similar.
Solo nos queda una última alternativa. El enorme cementerio que se abre ante nosotros. Si nuestros rivales son como los anteriores....sobreviviremos. Pero si no hay salida, creo que tendremos el peor de los finales.......nos quedaremos aquí hasta el fin de los tiempos. Sin poder salir. Sin envejecer. Sin necesidad de sustento......
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Vie Oct 05, 2012 1:55 pm

La muerte lo anidaba todo y ella tambien queria anidar en nosotros. Aquel lugar resulto ser mas grande de lo esperado, salas gigantescas, columnas finamente labradas, habitaciones de lo mas dispares, una de ellas resulto ser una cocina de dimensiones para un gigante. En una de esas salas encontramos a un "enano", un ser de antaño, el cual decia llamarse Iturim, Steiner le dejo sus ganzuas y rapidamente salido de su cautiverio. Era una criatura dispar a la vez que amigable, ya no me sentia el mas bajo del grupo. Pero lo que mas me extraño fue la no sensacion del hambre y la sed. Esto nos lo confirmo el enano diciendo que llevaba mucho tiempo ahi y no sentia nada solo la necesidad de dormir.

Andando por las salas llegamos a lo que era un gran cementerio, del cual como la peor de las pesadillas surgian muertos de sus tumbas, algunos con mas carne en sus huesos que otros, no hacian mucho daño sus golpes, pues nuestras armaduras era recias, pero hubo uno que con un golpe de suerte casi me sesga el brazo, decidi en ese momento que era la hora de sacar la espada. Cuando llegamos al final de ese Campo Santo nos encontremos con el causante de los ruidos de las cadenas. Otro muerto que se levanto de su trono, este portaba una armadura muy resistente, ya que mi lanza que le dio en el yelmo con corona no sufrio ninguna brecha profunda, pero antes de comprobar su dureza el miedo azuzo a mis hermanos, menos Dimmu y yo, los demas corrieron como si del fuego escaparan. Cuando recobraron fuerzas volvieron a terminar lo que habiamos empezado, pronto cayo al suelo, el enano refunfuñaba por haber demostrado su torpeza en el combate, supuse que habria sido una movimiento fortuito mas que su mala habilidad.

Proseguimos el camino, habiamos andado mucho, mas salas recoriamos sin encontrar mas que trampas por los suelos y entre los dinteles de las puertas. Llegamos a otro cementerio, este se veia mucho mas grande porque no llegabamos a ver el final y lo mismo pasaba con el techo de todo aquel lugar, un cielo negro era lo unico que teniamos sobre nuestras cabezas. Decidimos descansar haciendo guardias, para mas tarde esperar lo que el futuro nos tenia preparado....
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Mar Oct 09, 2012 1:34 pm

Desesperacion. Eso era lo que todos sentiamos y lo que se podia palpar en el ambiente. Unos por unas cosas y otros por otras, en mi caso la desesperacion venia producida por mi poca fuerza. Era el mas rapido de todos, pero a la vez era el mas devil de todos. Y eso lo comprobaba cuando emergia de la nada un enemigo duro de verdad, mi lanza no traspasaba las duras armaduras que portaban, y mas me frustraba en mis intentos, solo los golpes de suerte podian hacer que mi arma penetrase con fiereza.

Aquellas salas eran de dimensiones gigantescas y el ultimo cementerio que vimos se perdia a nuestra vista como en medio de un campo de trigo alto, asi que decidimos recorrer aquel lugar pegados a la pared. Los dias pasaron lentamente al igual que nuestro paso, uno de esos dias los no muertos nos cerraron el paso, eran como una veintena, pero rapido los volvimos a dejar en el suelo del cual habian emergido. Al final de la pared nos encontramos con que la estructura volvia a ser roca dura sin escavar ni nada y proseguimos pegados a ella. Seguramente nos habiamos dejado atras muchas cosas por descubrir si hubieramos decido andar en diagonal pero eso ya nunca lo sabremos. Al rato notamos como habia una pequeña elevacion y eso queria decir que encontrariamos otro rey de estos no muertos, y asi fue. Rapido coji el arco, dispare una flecha que volo rauda hacia su yelmo, pero al ser un arco bueno y no magico no hizo nada en la criatura, a otro ser le habria traspasado la flecha como se unta la mantequilla con un cuchillo caliente. Este era otro rival duro pero no para nosotros y Bringwor al final partio al engendro por la mitad en un golpe descendente desde su cabeza.

Pasaron otros dias cuando encontramos una gran sala abierta, en ella habia los restos de una cruenta batalla, cuando nos adentramos observamos como los restos de armaduras y cadaveres se juntaban en el centro de un remolino que aparecio de la nada, formando un ser de unos cuatro metros de altura, rapidamente el enano dijo que era un demonio de las batallas, eso me parecio un tanto extraño que ese pequeño ser supiera tanto de este sitio si decia que habia estado tanto tiempo encerrado. Los golpes se sucedian unos tras otros pero no parecian hacerle mella, hasta que Dimmu e Iturim se percataron que su punto debil era el corazon que se dejaba ver cuando daba algun golpe, varios de nostros perdieron la gracia de Arazör, pero cuando mas cruda era la situacion Montaña incrusto su mandoble en el pecho del ser asestando otro golpe mortal.

Una risa se pudo escuchar por todos lados y se presento el dueño de aquel lugar, si la muerte tuviera forma seguramente esta seria su imagen, un esqueleto vistiendo una gran tunica, con guadaña en mano, cadenas por sus brazos, se nos avalanzo sin muchos miramientos. La guadaña sangraba y no pudimos observar su poder por suerte, seguramente estaria maldita. Intente clavarle varias veces la lanza en la cabeza pero un reloj que portaba en el pecho le hacia esquivo, como bien se dio cuenta Steiner, el cual le propino tal golpe que le incrusto su espada hasta casi la cadera viniendo desde el hombro, al caer el reloj de arena se rompio y surgio una llave, abrimos la puerta con esta estraña llave y encontramos unas escaleras de caracol. Esto me desamino bastante, pensaba que aqui habia acabado todo, pero aun teniamos que seguir avanzando en este mundo sin fin ......
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Mar Oct 09, 2012 2:42 pm

La desazón se apoderaba poco a poco del grupo, era demasiado tiempo el que llevaban ya sin ver la luz del sol, cuando ya esperaban haber encontrado la salida, se dieron cuenta que no es solo que no estuviesen ante la salida, sino todo lo contrario, iban a profundizar más en aquel infierno de pasillos y grandes estancias. Si habían salido de un mundo repleto de construcciones inmensas y plagado de muertos que caminaban, ahora estaban en un lugar que parecía no tener fin y en el que unos sorprendentes huesos o colmillos de gran tamaño, eran los únicos accidentes geográficos que parecía presentar aquel siniestro lugar. La única nota más o menos simpática y entrañable, la ponía aquel enano, que según contaba era centenario, al menos eso creía él. No parecía ser el mejor de los luchadores, de hecho era bastante torpe, pero ponía todo su empeño en ayudar e intentar arrancar una sonrisa. La sensación era por momentos como si un enorme troll nos oprimiese el pecho, Iturin estaba acostumbrado a vivir en cuevas y en la más profunda oscuridad, pero nosotros somos humanos y precisamos de la luz del sol.

El tintineo de cadenas dejó de escucharse al fin, al parecer era la cadena de la cual colgaba el reloj de Riper, la que producía aquel desquiciante sonido, al descender al piso de abajo aquel tintineo dejó lugar a un siseo producido al parecer por las corrientes de aire, ese aire que cada vez se hacía más pesado y el cual portaba un olor similar al azufre.

Dimmu

Cada paso que doy me encuentro más perdido y desorientado, todos estábamos esperanzados en que aquella fuese la salida de aquel lúgubre lugar, pero no, todo lo contrario, lo que hicimos fue bajar más aun.

Nos acompaña un personaje cuanto menos curioso, parece bastante sabio aunque intente aparentar lo contrario, al igual que parece un buen guerrero, pero de momento no ha conseguido demostrarlo ni mucho menos. Aun así, a mi personalmente me parecía un ser entrañable y del cual podíamos aprender mucho, pues realmente se demostró hábil con las manos abriendo cerraduras y con una voluntad férrea ante los ataques mentales de los muertos vivientes. La armadura que llevaba daba la impresión de ser realmente impenetrable, incluso más dura que las nuestras, sus armas eran de una factura exquisita.

El viento susurraba en mis oídos, el tintineo de cadenas había cesado, pero ahora los silbidos del viento son los que parecían querer volvernos locos. Nuestra voluntad debía ser reforzada por el paso del tiempo aquí dentro y hacer caso omiso al hecho de encontrarnos desorientados. El tiempo parecía no pasar, aunque notamos el cansancio al caminar, habíamos dejado de sentir hambre y sed. ¿Seríamos nosotros también muertos caminantes y no nos habríamos dado cuenta?
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Ankalagorn
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Mar Oct 09, 2012 4:56 pm

Esto era una maldicion! La ironia de la vida.
Hacia solo unos dias que habiamos tomado una pocion para alargar nuestra vida... no sabiamos cuanto tiempo y ahora estabamos en un lugar en el que posiblemente no saldriamos nunca. Vivir mas tiempo...encerrados en este lugar! Ni la mente mas pelversa podria haber pensado algo igual. Solo los dioses que guiaban de alguna manera el mundo, podian haber trazado un destino tan cruel para nosotros.
Mis hermanos estaban mas alicaidos que yo, lo reconozco, pues para mi , cada enemigo al que nos enfrentabamos me daba un influjo de energia y ganas de continuar hasta el proximo ser de la oscuridad y darle muerte, pero sabia que esto no duraria mucho. Esa desesperacion se apoderaria tambien de mi espiritu guerrero y lo ahogaria en el recipiente de estiercol en que se habia convertido aquel magico lugar, conforme nos adentrabamos mas y mas en sus entrañas.
Teneia que hcer acopio de toda mi fuerza para doblegar la carne y el hierro que portaban los enemigos titanicos de aquel lugar , pero mi unico temor era que la magia no me permitiera combatir o que mi mandoble no aguantase mas golpes y se partiera por la mitad. Estaba obsesionado con ello y cada combate que superabamos, no paraba de mirar, tocar y mimar el filo de mi arma, examinandola milimetro a milimetro, observando las nuevas muescas que se trazaban en la hoja tras cada golpe.

En uno de esos combates, nuestra aversion hacia Iturin , el enano, crecio de una manera apreciable, pues no solo a mi, ademas de al resto de mis hermanos, nos parecio que no daba todo de si en las luchas, que estabamos librando, posiblemente para que el enemigo no lo eligiera como un blanco peligroso. En esa precisa lucha fue cuando vi mi muerte tan cerca, como otras veces me ha pasado. De reojo observe a Iturin, como golpeaba de manera contenida al enemigo. Lo habia visto, lo juro por Arazor! No era propio de un ser legendario, tan diestro en el combate como las historias de Padre nos habian contado, que su hacha se escapase de sus manos como si fuera una rana del ArroyoBarro o que golpease cual niña asustada, no era digna de esa raza ancestral y poderosa.
Tras esa lucha en la que sin duda, Arazor habia salvado mi vida, Iturin comenzo a mostrarse mas participativo. Sus excusas tan absurdas como estupidas fueron tan veloces en llegar, como sus golpes poderosos tras esta situacion. Por fin eramos 5 guerreros y no cuatro, pero sabia que algo en mi interior habia partido una vez mas y no era otra cosa que la gracia de mi Dios. Nuevamente tendria que realizar nuevas ofrendas para que Arazor me diera su fuerza y su valor para afrontar los peligros que aun nos quedaban.
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MensajeTema: Re: Segundo Acto. Capitulo XIV. EL agua de la vida prolongada    Miér Oct 10, 2012 5:55 pm

La desesperación hacía mella en mí.
Empezaba a ver enemigos donde tal vez no los hubiera. Pero llevaba un tiempo sospechando que el enano sabía más de lo que nos había dicho.
Su historia tenía muchas lagunas y eso no me gustaba. Además había identificado a uno de nuestros enemigos. Y al resto, parecía no querer hacerles daño. Cometía torpezas propias de un niño de cinco años, más que de un veterano combatiente.
Para aumentar mi desazon, conforme avanzabamos las dimensiones se hacían aún mayores. Esto no se puede imaginar. Hay que vivirlo para comprenderlo. No hay salida. No hay luz del sol. Cada momento que pasa siento que no volveré a ningún sitio. Ni cruzando portales me había sentido así. Estoy empezando a echar de menos ése miserable mundo dominado por orcos. Me siento prisionero aqui.
Para colmo mis sospechas se están haciendo evidentes. Creo que estamos en el averno. Nos estamos enfrentando a señores de los muertos, demonios de la guerra, y a algo parecido a la parca. Riper ya hizo un comentarío que me parecío leer en algún libro "de aquí no se puede salir. Abandona toda esperanza", solo el averno podría ser digno de una frase así. Aunque conocía de la existencia de señores de demonios que abrían puertas para liberar a los demonios de los palios. Ojala alguno de esos señores abriera una puerta en la que poder escapar nosotros......

He de mantenerme lúcido. Utilizo un estupido juego de competición con mi hermano Brinwgor. Consiste en ver quién mata más enemigos poderosos. Me gana dos a uno. Pero a él parece funcionarle para no volverse loco y seguir adelante. Yo he de hacer lo mismo, pues si algo nos sacará de aquí, será nuestra cabeza. Pensar es mejor que golpear.
Lo que parecía una salida nos conduce aún más abajo. He de mantenerme cuerdo......El paisaje podría ser un páramo, si no es porque cerca nuestra hay un par de paredes que también se pierden en el horizonte..........he de mantener la cabeza fria, no te alteres...........solo se ven huesos que surgen del suelo y desolación.........quiero matar al enano ¿mis hermanos me los reprocharían?........nunca habría podido imaginar algo así, parece un mundo dentro de una habitación..........ahora está de espaldas, un solo golpe en la cabeza y se acabó...........un desierto de arena y huesos, pero. Algo ocurre. Algo nos ataca. El enano sale volando. No he podido ver qué es, pero sé que no es amigo........
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